Que no te asusten ni la letra ni el sendero de palabras pues, amigo, para la sed de saber, largo trago.
Retorna tanto como quieras que aquí me tendrás manando recuerdos.


sábado, 27 de septiembre de 2014

Longa: El Curro Jiménez de Las Merindades (última parte)

Las partidas guerrilleras carecían de vestuario. ¡En eso iban a pensar! Pero, cuando llegaba al tamaño y prestigio que tenía Francisco de Longa la cosa cambiaba: Se uniformaban. Y no difería mucho de los de las unidades, llamémoslas, regulares. Los infantes de los batallones de Iberia llevarían, según parece, chaqueta y calzón de paño pardo o marrón, con collarín, pechera y puños de color rojo y chacó o morrión de cuero.


Dicha información se deduce de la correspondencia. En diversas cartas se habla de monteras (posiblemente en la primera época o en los batallones de Infantería Ligera) o de "paño para gorros", que suponemos serían de los llamados cuarteleros. Los Húsares vestían uniforme de paño azul con dolmán rojo y chacó de piel, con los alamares característicos de estas unidades de Caballería. Serían las "lanas amarillas y encarnadas para los cordones" que pide en otra carta.

En otros escritos se hace referencia a "charreteras para los oficiales que deben ser doradas", "forros para esclavinas y levitas" (¿ropa de invierno?) y alusiones a "cuellos encarnados para capotes". La importancia del asunto se ve De todo ello se deduce que daban mucha importancia a estos temas... ¡En una carta se dice que dos sastres que tenían se han escapado y se manda una partida a Orduña para traer dos sastres de allí a Moneo y Villarcayo!

El 30 de noviembre de 1812 Longa escribe a Mendizábal desde su cuartel de Poza dándole cuenta de las acciones francesas en el valle de Sedano. Longa, ya Comandante General de la 3. División del 7.° Ejército de Mendizábal ataca al General Fromant, al mando de 4.000 hombres, que hacía depredaciones allí. Da muerte al General Fromant y al Coronel Bremond y cogen al enemigo dos cañones y un obús.

Descripción de la acción de Sedano







El último día de diciembre, desde San Martín de Losa, Longa comunica al General Álava que se han recibido municiones, vestuario y armas entregadas por el Coronel inglés Burke.

En 1913 Longa continua su racha victoriosa de agosto y noviembre anteriores. Ahora son dos importantes acciones bélicas:

  • Los días 8, 9 y 10 de enero en Salinas de Añana, donde destruyó el fuerte y cogió 3.000 fanegas de sal, cuyo importe destinó a equipar su caballería. En estos combates muere su segundo, Coronel Martín de Eguiluz, de quien dice Longa: "honor de su patria: guerreros españoles imitad sus virtudes".
  • El ataque y rendición del fuerte de la Cuba de Pancorbo, donde tomó cañones, municiones y víveres.


El 29 de enero de 1813 le comunican desde Poza de la Sal que Caffarelli está en Santa María y que un convoy se dirige hacia Pancorbo y datos sobre artillería, acémilas, etc. El 31 otras dos cartas desde Poza de la Sal alertan que los franceses se dirigen hacia aquel pueblo, que han sido salvadas las municiones y artillería y que hay establecidos almacenes en El Almiñe.

Para el 1 de febrero Longa ha ocupado el fuerte de Pancorbo y Batallones de la División (Nacionales y 1.° y 3." de Vizcaya) marchan hacia Briviesca. Al día siguiente recibe Longa una carta desde Trespaderne donde le dan cuenta de que el enemigo sigue en sus posiciones anteriores, de que el Capitán Villanueva, Comandante del destacamento pasó a Salas, donde hay subsistencia de galleta y de que los franceses se mueven en Poza y sus inmediaciones. Abecia desde Oña le avisa de la ocupación de Poza y de que amenazan a los habitantes que se atrevan a huir de la población. El día 5 también desde Trespaderne, le comunican que los franceses están en Reinosa procedentes de Santander y también en Carrión de los Condes.

Caballería de Línea 1813-1814

El 7/02/1813 desde Trespaderne (donde radicaba entonces el Batallón de Guardias Nacionales) informan que los franceses permanecen acuartelados en Poza de la Sal. El 11/02/1813 longa sorprende al General Palombini, acuartelado en Poza, que mandaba 1.000 infantes y 300 caballos, habiéndoles tomado todos sus bagajes, impedimenta y 2 cañones. Replegados en Medina comunica (15/02/1813) al Vicepresidente y Vocales de la Junta de Burgos las novedades de sus destacamentos en la costa de Cantabria y les envía trofeos allí capturados. A pesar de su enemistad con la Junta e indignando por el mal concepto que ésta tiene de él.

El 19 de marzo de 1813, desde Valpuesta, Longa se dirige al Gobernador francés de Miranda de Ebro, proponiéndole un canje de prisioneros. Cosa común incluso en una guerra tan cruel. De hecho, en abril y quizá refiriéndose a la misma operación, Manuel Calonje desde Espejo escribe a Longa para referirse a un canje de prisioneros que ha pedido el General Barón de Foy; entre ellos está la madre del Teniente graduado de Capitán de las tropas de Longa, Pedro Albéniz. Seguramente es este canje el que tiene lugar en Nanclares el 12 de abril.

En marzo hay calma en Las Merindades al desplazarse las acciones, y unidades, ante Castro Urdiales. Fácil, ya que había crecido el número de batallones que tenía la División: guarnecía Anguiano el 4.° Batallón de Infantería Ligera, Salinas de Rosío el 32, Bergüenda el de Guardias Nacionales y Monroy y Bergüenda el Cuerpo de Artillería de la División. Suficiente para afrontar los movimientos franceses en el puente de Frías, Fontecha, Santa Gadea y el paso de la Horadada.

Infantería Ligera 1813-1814

El 15 de marzo de 1813 la Comunidad de Herederos Cosecheros de las Fábricas de Sal de Salinas de Añana se dirigía a Longa para tratar de temas de producción, arbitrios. etc. ¿A un militar? ¿ qué tenía que ver? Verán, la División Iberia contaba en su demarcación con tres centros de producción de sal: Salinas de Añana, Poza de la Sal y Salinas de Rosío. Y Longa era el único representante del Estado, monopolizador de la sal, apropiándose de las salinas, sus sales y sus rentas que recibía y administraba. Esto, a su vez, le obligaba a suministrar sal a otras regiones. Por ejemplo, en septiembre de 1812, Eugenio María Álvarez, Comisario de Longa, escribe a éste desde Moneo sobre suministro de sal a Galicia y Asturias.

¡Un quebradero de cabeza! Ya en junio de 1811, la Diputación de Herederos de las Reales Salinas de Rosío se dirigía a Longa acerca de problemas planteados en la extracción de sal. El año siguiente continúan las referencias a estas salinas y así en 10 de abril, Mendizábal ordena a Longa que mande sal a su cuartel general, para lo cual le remite una recua de machos. El 26 de noviembre de 1812, la Priora del Convento de Santa Clara reclama ayuda porque siempre han disfrutado una cantidad anual de la sal de Salinas de Rosío... Pero dada la necesidad de la sal para la guerra se habló de la exención del servicio militar para los jóvenes pozanos para mantener la producción.

El 02/05/2013 se produce un segundo combate en Armiñón que derivó en la retirada desordenada de un convoy escoltado por 2.000 hombres de Infantería, 200 de Caballería y 6 cañones. Y su segunda parte el día seis.

Puente de Armiñón (Álava)

Sigamos con temas administrativos, o al menos, "parabélicos". La división de Iberia necesitaba cuidar a sus heridos y, así, el primer hospital de guerra que tuvo estaba en Urna y su director era Juan Riestra Valdés. Tras una serie de desajustes se nombra como Director a Luis A. Bucelli, con título de Medicina, Cirugía y Farmacia. Parece que este Hospital andaba mal de recursos, porque hay una ocasión, julio de 1813, en que Bucelli pide velas y aceite, ya que no se pueden hacer sin luz las amputaciones necesarias. (Tétrico) Antonio Rufino de Arruche, auditor, trae una orden del Ministro Inspector General de Hospitales para que aquel centro sea trasladado. Efectivamente, el 24 de octubre desde Moneo, Álvarez escribe a Eguiluz, que el Hospital es trasladado a Rivas, en casa de los Porras de Espinosa. Allí ya debía de haber otro Hospital, y no en buena situación, puesto que el 14 de junio de este año se da parte de que está ya inútil para el servicio y el 21 de agosto la Abadesa del Convento de Rivas ofrece éste para instalar el Hospital.

Paralelamente surgían otros problemas económicos. Desde 1813 se advierte que la regularización de las unidades y su control auténticamente militar, la requisa de abastecimientos y otros géneros se sustituye por la compra directa y la recaudación de fondos se hace en forma muy semejante a la de la Real Hacienda en tiempo de paz. Longa tenía querencia a las requisas y será la Junta de Burgos quién le escriba para comunicarle que ha recibido orden de la Secretaría de Hacienda donde la Regencia se ha enterado de la aflicción de los pueblos de la provincia de Burgos por la conducta de Longa como jefe militar del distrito "iberiano" y el trastorno que la Administración de Hacienda Pública padece por las providencias de aquél y la confusión y anarquía que resultan de la creación de una nueva Junta, un nuevo Intendente y otros empleados que el mismo Longa ha establecido, suponiendo el apoyo del General en Jefe Castaños. Se buscaba ir acabando con la excepcionalidad de la guerra y así se ordena a Longa, amén de rendir cuentas de los fondos que han manejado y sobreseer a la Suprema Junta de Moneo y a todos los dependientes comisionados en la recaudación y manejo de emolumentos, granos, salinas y rentas nacionales.

El día 1 de Junio comunicaban a Longa desde Salinas de Rosío que había fuerzas enemigas hacia la parte de Burgos y que permanecían otras fuerzas en Espejo y Villanáñez. Unos días después, el 7, la misma fecha en que Abecia combatía en el Monte de Santiago, desde Villacomparada se escribe a Longa informándole de los movimientos de las tropas del General Gautier, cerca de Población y Valdivielso; se le pedía calzado para la tropa y se le avisa que hay cantidad de desertores españoles del ejército francés refugiados en las montañas. Se abandona al perdedor.

El día 10 Longa recibe parte desde Villacomparada anunciándole que los franceses se retiran de Pesadas; El 12 ataca en Berberana al enemigo en retirada; el 20 en Aránguiz luchó contra 15.000 de Infantería y 700 de Caballería; El 21 está en Gamarra Menor, a la vista de Vitoria, donde toma parte en la gran batalla de este nombre, después de la cual es felicitado por Wellington y ascendido a Brigadier; el 22 combate en Mondragán, toma al enemigo cuatro cañones y es herido el General francés Foy; El 28 participa en la toma de Tolosa; y el 30 conquista Pasajes, donde coge 13 cañones y una goleta americana armada en corso.

Longa en el puente de Durana. Batalla de Vitoria.
(Ferrer Dalmau)

En el mes de julio Longa toma parte en la batalla del puente de Yanci; el 27 contuvo y rechazó al enemigo en el puente de Bidasoa y toma parte en otra batalla también en Vera el 27 de octubre; interviene en el combate de Ascain, el 10 de noviembre, a la entrada de los ejércitos español y británico en Francia.

A pesar de esto, todavía algunas unidades de Longa guarnecían en diciembre de 1813 algunas de sus antiguas bases y en las revistas de fines de ese mes resulta estar en Medina de Pomar el Regimiento de Infantería Ligera de Iberia y en Moneo otra parte de él. En Medina estaba también aún un almacén de la División, con cañones, pólvora, carros, acémilas, etc. El General Freyre desde el Cuartel General de Irún, comunica a Longa el 9 de diciembre que el material que hay en dichos almacenes quede para la Hacienda Nacional y lo que es vestuario se use para proveer a la División de Iberia, instándole en febrero de 1814 a que recoja de allí lo que le corresponde.

Francisco Longa creó muchos problemas a los franceses al limitarles su teórico control sobre la vía a Francia (la actual N-1) y la recaudación en la zona de Las Merindades y Álava que, como con las demás guerrillas, obligó a que José I y su hermano destinasen tropas -siempre necesarias en otro lugar- a limpiar estas líneas de comunicación. No sólo privó a los franceses de cuantiosas cifras de provisiones, armas, municiones y caballos, no sólo les causó numerosas bajas, sino que los mantuvo en continua zozobra y además con los correos y partes interceptados. No cabe duda que muchas informaciones pasadas al alto mando por Longa, pudieron alterar las previsiones estratégicas del Estado Mayor y hasta del propio Wellington. El talento organizador y dotes de mando de Longa para lo administrativo y económico consiguieron que, a pesar de los abusos cometidos, de la carestía, de la crisis económica causada por tan larga guerra, las comarcas del Norte de Burgos, como las demás bajo su jurisdicción, pudieran salir a flote del naufragio de la contienda y al mismo tiempo permitieran abastecer a toda una División en pie de guerra.

Por cierto, sólo he encontrado una calle a su nombre y está en Vitoria.

Bibliografía:

Un guerrillero vizcaíno en el norte de la provincia de Burgos (1808-1814) Carlos GONZALEZ ECHEGARAY



sábado, 20 de septiembre de 2014

Medineses en cueros


Cuando entramos a Medina de Pomar por la carretera de Trespaderne pasamos junto a unos edificios en ruinas a la vera del río. Sabemos que algo tienen que ver con fábricas porque, si somos perspicaces, distinguimos una chimenea de las del tipo "fábrica". Ya, pero, ¿qué tipo de fábricas? Eran curtidurías o tenerías. Julián Sainz de Baranda, en su obra "Apuntes Históricos sobre la Ciudad de Medina de Pomar" de 1917, nos las presentaba como una industria residual. Aunque veinte años antes...



Vayamos por partes, una curtiduría es un lugar donde se curten las pieles y una tenería es donde se curte con tanino, sustancia vegetal proveniente de la corteza de ciertos árboles. Y, es que, el cuero siempre fue importante dentro de las producciones de Las Merindades. Desde el siglo XV existen referencias a curtidores y zapateros con dos centros: Medina de Pomar y Frías. la primera preparando las pieles, es decir, al curtido y la segunda haciendo zapatos.

En Medina estaban a ambos lados del río Trueba y alimentadas por el río Salón (afluente del Trueba en Villacobos) que tenía en Torres una presa y canal para los molinos harineros y curtidurías situados entre Villamar y el puente de la Cerca. Fabricaban, estas últimas, sobre todo, suela, cuero para abarcas, becerros y baquetas. La calidad era excelente, alcanzando la producción de 5.000 cueros vacunos. El hecho de su separación del núcleo urbano era debido al mal olor que desprendían las pieles, o mejor dicho, los desperdicios, pues el curtido no genera un olor especialmente desagradable. Respecto a la proximidad de los cauces de las corrientes de agua, están en función de la necesidad de agua y las condiciones de desagüe.


Se preguntarán por qué el río Salón y no el Trueba dado que las tenerías descansan en su ribera. Podría ser porque su agua es ligeramente salina que ayuda a ablandar y pelar las pieles

Por supuesto no era el único lugar donde se curtían pieles haciéndose, también, en Frías y en los molinos del Valle de Valdivielso, por ejemplo.

El procedimiento podía iniciarse moliendo la corteza de encina para el curtido. Pero el trabajo con la materia prima empezaba desollando al animal y salando la piel. Esta se extendía en el suelo con gran cantidad de sal. A veces, traída la piel, se la echaba directamente a remojar durante 4 o 5 días, en agua sólo, después se sacaba y se estiraba apoyados en una madera de forma triangular, trabajándola con una cuchilla, en húmedo. Las pieles saladas pasaban a un pilón con agua, para que soltasen la sal, en él estaban unos días; mientras, se movían y sacudían.

El proceso continuaba ablandando el pelo en un pozo con cal y agua, donde permanecían entre 10 Y 20 días. Luego a unos caballetes para, con cuchillas, quitar la cal y descarnar. Se puede estirar, cuando menos una vez durante 4 o 5 días hasta sacarles bien la cal.

El curtido-curtido lo hacían en pozos de madera. Había distintas modalidades: el rojo en atán con agua caliente para los zapatos; en blanco para aperos y coyundas donde se utilizaba piedra blanca o caolín; el curtido en negro se mezclaba el atán con clavos viejos.

Una vez curtido se subían a tender al secadero, se colgaba en un madero o viga que atravesaba la habitación. Si el tiempo era bueno las bajaba a una pequeña pradera para "solearlas", cuanto más calor, el proceso de secado se aligeraba. Una vez secas, si se endurecían, comenzaba el "sobeo", a golpes contra el suelo, las pequeñas; las grandes con un palo o en la pared. El brillo se conseguías con estiras de cobre o de pizarra.

Finalmente, el acabado donde, si era necesario "ensuavecer" la piel, se usaba un cepillo de madera. En el curtido blanco se "planchaba" o "cilindraba" con un "cilindro" de hierro, para posteriormente rematarlas al temple. Algunos cueros destinados a artículos de guarnicionero se sometían al engrasado, se precisaba gran suavidad para transformarlos.


Decíamos que se situaban lejos del centro de la población por lo molesta e insalubre que podía resultar la actividad. En este sentido indicar que las aguas mal eliminadas, propagan el carbunco (Antrax), enfermedad mortífera para el ganado lanar, vacuno y cabrío. El curtidor debía protegerse los pies con zuecos de madera contra la humedad constante. Entre curtidores, y boteros, abundaban los problemas en manos por el manejo de sustancias cáusticas y el contacto con las pieles y el agua. Contra la dermatitis empezaron a utilizar guantes, o dediles, delantales y botas de goma.

En el catastro o censo del Marqués de la Ensenada (en torno al 1753) ya aparecen una relación de curtidores, aunque mezclados con los zapateros.

Y el diccionario de Miñano decía que "Tiene un magnífico puente, é inmediato á él una fábrica de curtidos", sin meterse en más honduras. Pero al final de la relación sobre Medina detalla que ya había nueve fábricas de curtidos. Madoz insiste en la presencia de las 9 fábricas medinenses.

Desde 1881 la relación de curtidurías que hemos ido encontrando es:

  • Pedro Bustamante, que para 1894 se ha transformado en Pedro Bustamante e Hijos.
  • Manuel Bustamante Rosales desde 1883.
  • Bonifacio Bustamante aparece a partir de 1887
  • Eleuterio Bustamante que, igual que el anterior, aparece en 1887
  • María Cuesta.
  • Antonio Fernández.
  • Isidro Fernández.
  • Juan Fernández.
  • Viuda de A. Fernández.
  • Viuda de Rafael Fernández.
  • Viuda de Ramón Fernández que en 1894 consta como Hijos de Ramón Fernández.
  • Viuda de A. Fernández.
  • Eustaquio Fermantino.
  • José María Gárate Rosales.
  • Manuel Mendicote.
  • Ramón Rasimez.
  • Juan Ramón Rosalie o Rosales.
  • Saturnino F. Fernández que nos consta desde 1894.


En 1905 el mercado se ha trastocado figurando en el "Anuario del comercio, de la industria, de la magistratura y de la administración. 1905" solo tres:

  • Felipe fernández
  • Arturo Gárate Fernández
  • Leandro García.




Sobre la caída en su número les remito, nuevamente, a Julián García Sainz de Baranda en su obra "Apuntes históricos sobre las antiguas Merindades de Castilla la Vieja" que decía que "las del primer punto (Medina de Pomar) fueron numerosísimas asentadas a un lado y a otro del río Trueba, recibiendo sus pozos las aguas del río Salón y cauce del río Molinar. Fabricaron especialmente suela, cuero para abarcas y becerros y baquetas, siendo su producción de más de 5.000 cueros vacunos. La calidad del producto y la forma de su fabricación y perfecto trabajo las hacía estimables en el mercado, pagándose más que sus similares en unidad. El enriquecimiento de los dueños de las fábricas y la división material entre ellos, ha hecho que casi se pierda esta industria tan medinesa en lugar de haber logrado con su unión, seguir derroteros modernos, dadas las inmejorables condiciones de su establecimiento".


Bibliografía:

"Los oficios tradicionales en Las Merindades" de María Jesús Temiño López.
"Apuntes históricos sobre las antiguas Merindades de Castilla la Vieja" y "Apuntes Históricos sobre la Ciudad de Medina de Pomar" de Julián García Sainz de Baranda.
"Anuario del comercio, de la industria, de la magistratura y de la administración" de varios años.





sábado, 13 de septiembre de 2014

Longa: El Curro Jiménez de Las Merindades (tercera parte)

1811 fue un año triunfal para los franceses que dominarán casi toda España y lo ganan todo. La reacción española será potenciar guerrilla. Así el 15 de enero los Húsares de Iberia (el escuadrón de Caballería de Longa) perseguían a Caffarelli y sus hombres por tierras de Castilla y La Rioja y tres días después Longa ataca entre Monasterio de Rodilla y Castil de Peones capturando 29 carros cargados de hierro.

Guardia Imperial (Ferrer Dalmau)

El día 20, desde Frías a Medina se batió contra 800 granaderos de la Guardia Imperial. Diez días después fueron atacados los Húsares de Iberia por un regimiento francés de Lanceros en Villarcayo; En la refriega los franceses dejaron 23 muertos y 38 heridos y, según Sainz de Baranda en su Boceto para la historia de Castilla la Vieja, 2 prisioneros. Longa fue perseguido hasta Incinillas donde, quizá por la orografía, los franceses fueron derrotados dejando, según algunas fuentes, 33 muertos. Sainz de Baranda varía estas cifras escribiendo que los lanceros fueron apoyados por una columna de infantería de 400 hombres y las bajar fueron 17 muertos y 2 prisioneros. También indica que la guerrilla anotó 9 hombres muertos y 13 heridos.

Desde el 21 de Enero de 1811 Longa tiene el mando con carácter militar y se le nombra Teniente Coronel, Comandante de partida. Febrero y Marzo lo pasará actuando por La Montaña (Cantabria) y Mayo por Briviesca capturando partidas de grano y de vino francés. Es el 7 de junio cuando vuelve por Las Merindades entablando combate en Villalba de Losa y la Peña de Orduña. De ahí a Álava y La Bureba.

Con relación a la información sobre los franceses debemos indicar que, aparte de la obtenida torturando correos o prisioneros varios y las cartas interceptadas, estaban los espías residentes en las ciudades ocupadas por las fuerzas napoleónicas o a lo largo de la calzada real a Francia. Veamos un fragmento de un parte de noticias de este tipo, para que se advierta la precisión de los datos suministrados:

"Por el camino de Irún han entrado a mediados de julio como 4.000 hombres conscriptos, habiendo pasado a guarnecer los puertos y guarniciones de la provincia: y los que antes ocupaban éstas han marchado a Castilla. Se me avisa por los espías que entran hasta 12.000, pero se ignora si son conscriptos últimamente, o de los que han pasado a conducir convoyes y acompañar a diferentes Gefes; pero se avisará en el momento que se sepa. Por la parte de Pamplona a Vitoria pasó el dia 21 de julio un convoy con pertrechos de Guerra y varias cosas compuesto de 65 carros escoltados por 300 caballos y 3.000 infantes. El 27 de julio llegó a Miranda de Ebro el General Bessieres con otros 3 Generales escoltados de 1.000 hombres y 2 violentos habiendo salido de este pueblo para Francia al día siguiente".

Agustina de Aragón (Ferrer Dalmau)

Y no solo eso, había todo tipo de comunicaciones entre las unidades guerrilleras y los mandos del ejército español y aliado. Valga para ello la referencia fechada el 5 de julio de 1811 donde Porlier, desde Potes, acusa recibo a Longa de los instrumentos de música que éste le enviaba. ¿Raro? ¡Para nada! existía una grave preocupación por las bandas de música. Más ejemplos: En un escrito desde Coruña, de Buenaventura Bassas, se le pide a Longa dinero para contratar músicos y explica que algunos tendrá que reclutarlos entre los prisioneros franceses de esa profesión. En otra carta de Josefa de Zorrilla se trata sobre el envío a Longa de cornetas. Se supone que serían para los Húsares, pues sabido es que entonces no las usaba aún la Infantería, que sólo tenía tambores y pífanos. En otros papeles de Iberia se habla también de tambores y clarinetes.

Tras este inciso "musical" llegamos al 22 de agosto de 1811 donde Longa escribe a Gabriel de Mendizábal, nuevo general del séptimo ejército, para poner a sus órdenes la División de Iberia. Aunque orgánicamente ya estaba integrada en este ejército. No solo eso sino que el 1 de septiembre, desde Moneo, escribe al General inglés Jorge White y le envía por el correo de su División la copia de cuatro pliegos interceptados al General francés Thouvenot con noticias interesantes sobre las fuerzas que Napoleón envía para continuar la guerra en España, aunque dichos refuerzos no son demasiado importantes. Acusa, también, recibo de fusiles y municiones que había desembarcado en la costa asturiana la fragata británica "Iris"; le ruega nuevos envíos, ya que dice haber mucha gente alistándose en sus filas y necesita armarlos; pide también dos cañones pequeños de montaña, para ser conducidos por tierra. Hay que advertir que, irónicamente para un ultraconservador como Longa, mantuvo muy buenas relaciones con los ingleses, militares y marinos, que patrullaban por el Cantábrico y que tuvieron destacada actuación tanto en suministros como en apoyo táctico a los ejércitos.

Todas estas comunicaciones rompen con la idea, tan televisiva, de que las guerrillas no se coordinaban con el Alto Mando. Una muestra más, en este caso sobre la conducción de prisioneros, remitida por Eguiluz en 1811, en la que se dice que el Gobernador de Potes ha mandado a Villafranca del Bierzo al oficial y soldados que Eguiluz envió para conducir a los alemanes; se muestra enfadado con él, así como con Pedro Pablo Álvarez, porque dice que "enviando a uno y otro lado a los soldados... se va todo el Batallón primero de Iberia; de este modo la instrucción Dios la dé, soldados el demonio y siga la danza para que jamás tenga la Nación soldados que hagan su deber, ni Jefes que por mucho desvelo que se desvelen, tenga instrucción su tropa".


El 14 de septiembre de nuevo en la Peña de Orduña: Longa ataca al enemigo y le obliga a retirarse en desorden; el 17 ataca a la guarnición de Salinas de Añana y cuando ya había aquélla capitulado, hubo de abandonarla por la llegada en su socorro del General Caffarelli. El 6 de octubre, en las inmediaciones de Salinas, trabó combate con una columna que salía a requerir contribuciones, pero ésta reforzada por la guarnición de Salina de Añana pudo retirarse al interior del pueblo.

El año 1812 es el claro punto de inflexión de la Guerra de la Independencia. La División de Iberia continúa su buena racha de acciones bélicas. Longa con sus Húsares marcha a Navarra donde acompaña a Espoz y Mina en sus correrías y el 8 de enero toma parte con aquél en la batalla de Sangüesa, bajo las órdenes del General en Jefe del 7.° Ejército, Gabriel de Mendizábal; por esta actuación en la que fueron derrotados 2.500 franceses, le fue concedido a Longa el grado de Coronel. Entretanto el día 15 de Enero de 1813 sus tropas traban combate en Villasana de Mena contra una columna de Infantería francesa.

Como nota curiosa El 15 de mayo de 1813 escribirá Longa a Castaños y le explicará que dio el nombre de Iberia a su División, porque está formada por la juventud de ambas riberas del Ebro.

Al volver a su Cuartel General, Longa halla aumentada su División y sus problemas de intendencia (faltan ropas y armas suficientes) y así se lo expone al Coronel inglés Douglas el 29 de enero y con el fin de gestionar este pedido envía a su lugarteniente Abecia a La Coruña. En agosto vuelve a repetir su queja y para ello declara que tiene 380 hombres de Caballería, 900 de Infantería y 3.000 nuevos reclutas.

Infantería
En abril de 1812 se presentan unos supuestos desertores franceses y Eguiluz manifiesta en carta a Longa que no los cree, ya que un primo de Aburruza los conoce y los ha visto antes en Oñate, en la partida del Pastor -Se apodaba así al Comandante Jáuregui, que había levantado en armas la guerrilla guipuzcoana contra el francés-. Estos hechos eran frecuentes, ya que había gran confusión con el problema de los fugitivos, tanto españoles como franceses, que se presentaban en las líneas españolas y que nunca se sabía si eran espías o simples desertores. También los ingleses que huían del enemigo, a veces, se incorporaban en unidades españolas según se ve en carta de Felipe Rouche a Longa en marzo de 1811. En cuanto a los españoles desertores (que también los había), un bando de Mendizábal de 1813 anunciaba sus penas y a quienes los ocultasen.

Su flamante carrera hará que se reconozca a el 17 de abril de 1812 a Francisco Longa, por la Junta Central, el grado de Coronel y jefe de su guerrilla bajo la denominación de División de Iberia.

Los movimientos entre los contendientes se suceden. Por ejemplo, el Batallón de Nacionales se desplaza hacia Frías y San Martín de Don; Luego de Poza y hacia Moneo y Medina. El 11 de junio hay un combate de las fuerzas de Iberia con los franceses en el Molino de Manzanos (Álava). Por estas fechas le avisan a Longa del paso de convoyes franceses desde Vitoria a Francia y de Burgos a Vitoria; entonces el Cuartel General de Longa está en Osma y desde allí ordena al 2.° Batallón de Iberia y al de Guardias Nacionales que marchen al valle de Tobalina.

Un hecho curioso se deduce de la correspondencia de estas fechas. Desde Barruelo, el 29 de junio escriben al Cuartel General en Osma sobre impresión de edictos, manuscritos hasta entonces. En otra comunicación desde Criales se piden materiales necesarios para la imprenta y en agosto ya se imprimen circulares; más adelante le remite los 400 ejemplares que faltaban de una circular impresa; en noviembre se habla de que se lleva cuenta de lo que se va haciendo desde que tienen imprenta. Longa se ocupa mucho de ella en su correspondencia y el director, Francisco Xavier de Andueza, da cuenta a fines de junio de haber tenido que ocultar los efectos de la imprenta por la proximidad del enemigo. De una de las órdenes dirigida a la imprenta, encargando hojas de servicios, se deduce que el número de combatientes de la División era de 3.000 aproximadamente.


El mes de julio es muy movido desde el punto de vista bélico, aunque fuera de nuestra comarca. Señalamos la conquista de Castro Urdiales junto al comodoro Mends, donde captura una goleta y dos quechemarines enemigos (embarcación pequeña de dos palos) con sus tripulaciones (5 Oficiales, 144 soldados prisioneros, y 10 cañones, así como la munición correspondiente a ellos). Esto le permitió armar en corso tres lanchas cañoneras para bloquear la entrada de víveres en Santoña.

El 12 de agosto escribe al Comandante inglés del "Iris" en La Coruña para quejarse de la conducta de Díaz Porlier "El marquesito", que desde su cuartel de Potes obstaculiza los correos que Longa envía al alto mando. Llega éste a dudar del patriotismo de Porlier a quien acusa gravemente.

El 3 de septiembre de 1812 recibe Longa un envío de caballos franceses, seguramente capturados al enemigo. En este mismo año se había comunicado a Eguiluz desde Moneo un escrito referente a caballos y machos, su número y tasación de su valor, aludiendo a que hay escasez de ellos, por lo cual sólo montarán los oficiales. También en el mismo año se encarga a Juan de Lanz que contrate ganado en Moneo para formar una brigada de mulos o machos para cada batallón. También aparecen varias alusiones en distintas fechas, a caballos asignados personalmente a Longa (que parece ser "muy selectivo" en sus gustos de jinete), así como el envío de otros, probablemente como exclusivo regalo, a los Generales de otras unidades (Mahy, Mendizábal, Álava, etc.). Porlier habla a Longa en un escrito de 1811 sobre una yegua del emperador cogida en Burgos.

El sentido de previsión y organización de Longa le hizo ver con claridad la necesidad de disponer del ganado caballar suficiente para una gran unidad militar de aquella época y ante las dificultades para conseguirlo, acabó por crear una Remonta y Yeguada, a la cual proveía de caballos en distintas comarcas más alejadas de la guerra, como Potes (Santander). Por cierto, que este centro pecuario al terminar la guerra pasó a ser propiedad particular de Longa que lo trasladó a Herencia, en La Mancha.



El 4 de septiembre se informa a Longa desde Losa que el enemigo está en Quincoces, y al día siguiente desde Espejo se avisa a Eguiluz de movimientos franceses en Frías y hacia Orduña. El 13 sobre las guarniciones francesas de Armiñán y La Puebla y el 17 desde Espejo sobre la actividad enemiga en Vitoria, Burgos, Miranda y Briviesca. Se siguen al día las marchas de las columnas francesas y así el 19 se avisa que Caffarelli está con tropas de la Guardia Imperial entre Monasterio y Burgos, y al día siguiente ya se les localiza entre Pancorbo y Miranda. En este parte aparece ya mención de tropas inglesas en esta región. entre Logroño y Briviesca, pero no es extraño, pues nos hallamos ya en los días del fracasado asalto de Wellington al castillo de Burgos.

Efectivamente, tras la batalla de los Arapiles, Wellington no había aprovechado el éxito persiguiendo hasta el final al enemigo y el 12 de agosto entra en Madrid, mientras el Rey José se retira hacia Valencia. Entretanto Clausel intenta recobrar Valladolid, pero ante la amenaza de las fuerzas hispano-británicas retrocede hasta Burgos y de allí a Briviesca y Pancorbo, dejando a Dupont en el castillo de Burgos con veinte piezas de artillería. El 18 de septiembre cerca Wellington el castillo y la noche del 22 al 23 lo asalta con grandes pérdidas, teniendo que retroceder.

Desde Quintana Martín Galindez le envían a Longa un aviso de que el 11 de octubre salieron de Vitoria para Miranda los Generales Caffarelli, Bouquet, Lafarrière y Lecamy con mil hombres de Caballería y tres mil infantes, que harían un alto en Armiñán, que la Caballería pasaría hasta Orón, y que un segundo convoy con los Generales Dumustier, Mutón y Barón de Arque haría alto en Armiñán y La Puebla, al parecer para socorrer Burgos.

A estas alturas, finales de 1812, la división de Iberia es más que una gran partida guerrillera. Consta un estadillo de lo fabricado y entregado en la Real Fábrica de Monturas, Morriones y Fornituras de la División de Iberia. Van y vienen las comunicaciones con relaciones de bridas, morriones, paño azul, mochilas confeccionadas con piel de cabra... alguna firmada por un tal Bondad que, al parecer, es el Director de la fábrica.

Relación de mandos de Longa a finales de 1810





Herrero, empresario, salinero... En una próxima entrada hablaremos un poco más.

Bibliografía:

Un guerrillero vizcaíno en el norte de la provincia de Burgos (1808-1814) Carlos GONZALEZ ECHEGARAY
Archivos Nacionales de España.
"Historia de los servicios del Comandante don Francisco de Longa contraídos por las armas en la lid que sostiene la causa común del reyno" de Francisco de Anchía y Longa.


sábado, 6 de septiembre de 2014

Idiomas de nuestros padres

Ahora que se ha dicho que son los Cartularios de Valpuesta las primeras muestras de Castellano es buen momento para preguntarnos ¿qué hablaban aquellos pobladores? ¿Qué palabras salían de la boca de Lebato?

Valpuesta

Para llegar a alguna suposición algo menos que fantasiosa (como muchas que pululan libremente por la red auspiciadas por el nacionalismo ultramontano vasco) debemos remontarnos, al menos, 3000 años. Tengamos claro que en la zona de Las Merindades o alrededores se situaría la frontera entre cántabros y autrigones de la época augustea. Se encuadrarían en la Hispania indoeuropea, uno de cuyos rasgos básicos según la definición de J. Untermann consiste en la existencia de topónimos en -briga (ej: Flaviobriga o Castro Urdiales; Juliobriga o Retortillo y que significa "fortaleza"). Lo siento por G. de Humboldt pero su teoría vascoiberista se debe descartar.

Un problema que hoy existe cuando se busca dar luz a este asunto es la contaminación política y trasladar ciertos esquemas ideológicos al pasado en función de los deseos y ambiciones de los partidos. Para el nacionalismo vasco un área indeterminada entorno a la actual C.A. del País Vasco fue vascoparlante, y punto. Lo necesitan para mantener el invento. Por cierto, como bien subraya Belosticalle (me reservo su identidad) en su Blog: "El vascuence ágrafo de tiempos de Cesar y de Augusto, hablado no sabemos por quiénes ni dónde –gentes, eso sí, de contactos múltiples y móviles- debió de evolucionar mucho más deprisa que el latín". Jon Juaresti en "Historia mínima del País Vasco" nos señala la semejanza de esta lengua con la onomástica aquitana de la época de Julio Cesar y su posible origen pidgin, es decir, de fusión de un dialecto aquitano del Pirineo con el latín (puro o degenerado) creando una lengua franca para grupos en diverso grado de romanización que desemboca en una Koiné regional bajoimperial: el Euskera.


Parece acordado que la frontera occidental del "vasco" (tras su probable migración bajoimperial) estaría geográficamente señalada por el río Nervión con Las Encartaciones hablando latín vulgar. Pero hay de todo y algunos han querido ver claros elementos eusquéricos en el antiguo idioma autrigón, pudiendo ser explicados, en su mayoría, por una expansión del eusquera en la Edad media. De cualquier manera es posible que los autrigones, y quizá antes otros grupos indoeuropeos, a su llegada borraran del espacio algún tipo de "dialecto vasco", u otro idioma, hablado en fechas remotísimas... aunque mejor no leer a los autores fueristas del siglo XIX más preocupados en construir el entramado histórico que apoyase sus pretensiones, como Antonio de Trueba, que otra cosa.

Todo un jaleo. Tratar sobre la lengua que hablaban los autrigones en la época del contacto romano, aunque es evidente la pobreza de documentación, es posible: los datos que poseemos son de época romana y con escritura y lengua latinas, excepto algunas monedas; también algunos datos lingüísticos y toponímicos trabajosamente obtenidos y analizados; y, en relación con el léxico actual, podemos remontarnos a épocas anteriores a la romanización, lo que junto con el estudio de documentos medievales, modernos y contemporáneos, y el examen detenido del castellano y euskera actual en la antigua zona autrigona podría llegarse a algo. Otras actividades de investigación giran en torno a la propia ubicación geográfica de los autrigones, el estudio de su historia, los restos lingüísticos de los pueblos del norte peninsular, etc., pero por desgracia las nebulosas son todavía tan importantes que lo más que se puede llegar hasta ahora con plena seguridad es a presentar un estado de la cuestión.

Antonio Tovar

Vemos así que los habitantes de Las Merindades autrigonas pudieron hablar una lengua o lenguas de la familia indoeuropea, de tipo celta, sin que suponga en ningún caso esto la exclusión de la posibilidad de que existieran hablantes de otras lenguas en el mismo territorio (como hoy en día). Para A. Tovar: "la romanización de las Encartaciones, por ejemplo, no sería tanto resultado de una ocupación del territorio en los tiempos que siguieron a la invasión árabe, como del desarrollo continuo de un territorio ya indoeuropeizado por cántabros o autrigones desde la edad de hierro (o finales del bronce), mientras que al este del Nervión pervivía la lengua originaria" (Voces de origen vasco en la geografía castellana A. Hierro Alonso. Bilbao 1977). Fuese cual fuese esta lengua originaria.

En el espacio asignado a los caristios, a la derecha de los autrigones, está el Castro de Navárniz, en donde investigaron B. Taracena y A. Fernández de Avilés, y cuyos resultados hicieron escribir a A. Tovar que habían "mostrado que no sólo atraviesan los indoeuropeos por Navarra y Vizcaya, sino que incluso perduran allí, precisamente en zonas de paso o en las tierras más meridionales, donde luego la romanización fue más fácil que en las montañas". De hecho, la voz que define a montañeses en el mundo celta es

Julio Caro Baroja se expresaba de esta forma: "Los lingüistas más expertos de nuestro país han procurado demostrar, con argumentos extraídos de la Toponimia, que aún en los siglos IX-XII el vasco predominaba, no sólo en gran parte de las Encartaciones, sino también en Tierra de Miranda, y rebasando Pancorbo, por zonas de La Bureba y al borde mismo de la ciudad de Burgos, cuencas de los ríos Arlanza, Tirón y Oja. Después, con una fuerte vuelta hacia el Norte, dejaría como zona romance la tierra de Laguardia y Cajaria por la Berueza hacia el Sudeste, incluyendo en su dominio Arróniz, Miranda de Arga y Beire. Yo no me atrevería a sostener una tesis tan atractiva y brillante, por razón de la intensidad con que, en 1025 mismo, se encuentran los elementos romances en la reja y sobre todo en la parte de Álava occidental y tierra de Miranda. Creo que un recuento de nombres y un análisis cuantitativo, se imponen, para llegar a obtener una visión más ajustada. Por otra parte, la dinámica demográfica desde los siglos Vlll y lX al Xl y XII ha debido ser muy complicada. Las bajadas de grupos vascongados al Sur y las entradas de Latinados o romanzados en tierra vasca, muy posibles. Es más, se pueden ilustrar con datos más modernos. Cualquiera que, en la provincia de Salamanca, partido judicial de Peñaranda del Monte, se encuentre con una villa que se llama nada menos que «Arabayona de Mógica», puede quedarse perplejo. Pero siempre será prudente pensar que tienen que ver más con algún Muxica, señor de Aremayona, que con antiguas y masivas expansiones vascas". "Historia General del País Vasco", II (San Sebastián 1980). Añadiríamos que en las Merindades de Bezana y Sotoscueva (Las Merindades-Burgos) hay dos pueblos llamados Villabascones.

Julio Caro Baroja

Si nos fijamos en la visión de M. L. Alberto Firmat nos dice que "La romanización de Álava es tan evidente que no es preciso insistir sobre ella . Únicamente creo importante señalar que, en mi opinión, la romanización de Álava es anterior a Leovigildo, es decir, procede de la propia época imperial romana. Precisamente la caída del imperio romano supone un retroceso en este proceso de latinización, porque entonces Álava sufre una fuerte vasquización. Esto nos lleva a otro problema, ¿Y de los vascos, qué? Álava es una de las Provincias Vascongadas y hay que ver si había en ella vascos en las remotas épocas en que llegaron a la Llanada los indoeuropeos primero y los romanos después. El problema tiene varias implicaciones ya que puede tener aspectos arqueológicos, etnológicos y lingüísticos...

¿Qué relación tenían Várdulos y Caristios con sus vecinos los Vascones?¿Qué lengua hablaban? ¿Hablaban lo mismo los Várdulos y Caristios de Guipúzcoa y Vizcaya que los de la Llanada Alavesa? Nada sabemos con seguridad. Michelena ha señalado acertadamente que lengua escrita y lengua hablada en una región no se identifican necesariamente, pero la falta de testimonios de esta última es un dato importante, y hace que no se pueda dar un juicio seguro. O bien la población de habla vasca era poco densa y quedó en situación de inferioridad ante los inmigrantes indoeuropeos, por su diferencia cultural y económica, o bien en una tan larga convivencia se indoeuropeizaron lo suficiente para que en los documentos romanos no hayan dejado huellas de su lengua. No lo sabemos. En tanto no contemos con mejores elementos de juicio lo mejor es callar, y señalar tan sólo lo que es claro en Álava; su potente indoeuropeización y su profunda romanización. Tal vez, al menos para la parte meridional de la provincia tengamos que plantearnos lo que para los grupos vascos de Burgos y La Rioja, si son exclusivamente de origen medieval o tienen alguna raíz anterior, menos probable".(Álava prerromana y romana . Estudio lingüístico)

Koldo Michelena Elissalt recibe el premio
Príncipe de Asturias de manos del Rey

¿Y Michelena? ¿Qué dirá Michelena? (Con ese apellido...) Pues: "Se ha pensado con toda verosimilitud que el vascuence debió ver sumamente reducidos sus dominios, hasta el punto de hallarse en trance de extinción durante los primeros siglos de nuestra era, extinción que posiblemente no llegó a consumarse a causa de la temprana descomposición de la organización imperial en esta zona. Personalmente me inclino a aceptar esta idea y también a creer que el vascuence medieval en tierras de Burgos y Logroño no se debe a la conservación ininterrumpida de la lengua antigua, sino a importación en los siglos oscuros que van del siglo IV al X" (Los nombres indígenas en la inscripción hispano-romana de Lerga (Navarra), Príncipe de Viana 1961).

Damos un giro a la cuestión. ¿Y si Las Merindades hubieran sido Cántabras? La situación es similar a la del estudio de la lengua de los autrigones. Aparte de algún que otro intento por aislar elementos de una u otra forma presuntamente relacionados con el eusquera actual en el lenguaje de los antiguos cántabros, el principal argumento para establecer dicha relación fue durante mucho tiempo la sustitución de f- latina por h-, coincidiendo con lo que ocurría en el Alto Aragón, una pequeña parte de Asturias y la zona gascona, y lo que sigue sucediendo en el eusquera actual. Sin embargo el problema no solo no está cerrado sino que sigue "botando" entre los especialistas y, desgraciadamente, los politizados.


E. F. Jiménez postula "una teoría ya apuntada por Tovar, en la cual se indica que la zona ocupada por los cántabros va a ser repoblada en gran parte por pueblos indoeuropeos limítrofes, mucho más romanizados, lo que permitiría explicar de una forma más lógica la romanización de esta zona y la desaparición de las lenguas nativas en un territorio que ha sido romanizado tan superficialmente como el vasco". Sin embargo, las situaciones de ambas zonas no pueden equipararse. Hay quien dice que los cántabros "hablaban una mezcla de vasco (...) y de dialectos célticos" (M. Alonso Núñez, «Panorama de las lenguas primitivas de la Península Ibérica)  mientras que no faltan los que no se pronuncian ante la insuficiencia de datos.

¿Dónde encontramos algo parecido a la piedra Rosetta para los cántabros? Bueno, en la onomástica y en cualquier tipo de restos. Una inscripción encontrada en Juliobriga podría estar escrita en lengua indígena; una zona con abundante onomástica personal nativa, pero hasta entonces sin palabra o frase alguna en ella. Del yacimiento de Monte Cildá se ha estudiado una tésera de hospitalidad con un brevísimo texto que, pese "a estar en caracteres latinos, se trata de una inscripción en celta como las que aparecen en caracteres ibéricos en las téseras de Celtiberia, que generalmente llevan la misma palabra abreviada: "Car". Se ha interpretado el texto como TVRIASICA CAR(VO), traduciendo “hospitalidad Turiasica, o de Turiaso”, e identifica Turiaso con Tarazona. Pero en Álava, a pocos kilómetros al norte de Miranda de Ebro (Burgos), se sitúa la población llamada Turiso".



El latín de Vizcaya y Cantabria en época antigua ha sido analizado a través de las contadas inscripciones de este área marginal donde se han observado incorrecciones y transformaciones. Aunque hay tesoros como la Cueva del Puente (Villalba de Losa, en el límite entre Burgos y Álava), en donde aparece un conjunto inédito de inscripciones datadas por los cónsules el 1 de noviembre del año 235 d. C.

Todos los indicios inclinan a pensar que los cántabros en la época del contacto con Roma hablaban una o varias lenguas indoeuropeas, pero sin poder determinar su carácter céltico y en la que los elementos anteriores a la indoeuropeización son muy difíciles de calificar. Algunas palabras del léxico actual, más de las que pensamos, son celtismos, y la presencia abundante del sufijo -ino en la zona harían pensar en una densidad importante de individuos de habla celta.

Y, ¿hasta cuándo se escuchó el cántabro/autrigón/celta? Ni idea, pero Séneca recordaba haber escuchado las lenguas indígenas peninsulares y que, durante por lo menos todo el Alto Imperio, la comunidad de habla cántabra fuera considerable, pero poco más, ya que el latín hablado en la zona que después será Castilla da pocas pistas.

Volvamos a la toponimia. Algunos artículos, ante la falta de nombres de lugar preindoeuropeos, llevan a pensar si, para explicar los nombres vascos modernos, habría que recurrir a alguna inmigración de vascoparlantes durante la Edad Media y rechazar una presencia vasca en la Antigüedad.


Muchos investigadores, profesionales y aficionados, incluso Julio Caro Baroja, anclan sus postulados en los topónimos. Para el caso de los romanos se solía suponer que el sustantivo que precedía había desaparecido, conservándose la segunda parte del término (de villa Liciniana a Leciñana). Se ha supuesto que los términos desaparecidos son "villa" y "fundus", sin embargo, tenemos otra serie de términos que se anteponen a los nombres personales adjetivados de los topónimos. El mismo J. Caro Baroja recogía en su obra de 1945 el famoso texto que expone las impresiones de los fundadores del monasterio de Taranco (año 800 d. C.), al encontrarse en sus dominios que "... [e]t in Area Patriniani ad s.Martini invenimus ipsa civitate ex ruina desolata, et fabricavimus ipsa ecclesia S.Martini, et fecimus culturas et laborem". Aquí, a Patriniani le antecede el sustantivo "Area", que ha dado "era", podía referirse a un campo en general, a un terreno o a una superficie normalmente llana.

En este sentido, Sebastián Fernández Nograro que iniciaba su trabajo titulado "¿Se habló vasco en la cuenca Omencillo-Ebro?" sorprendiéndose por una frase, ciertamente vacía, que repetía el "Diccionario Enciclopédico Vasco" refiriéndose a los pueblos del Occidente alavés: "Se desconoce la fecha en que se perdió el euskera. Sin embargo tal desaparición debe situarse entre el siglo IX y el siglo XVI".

Pero argumentos históricos, arqueológicos, toponímicos y documentales, ponen de manifiesto la amplia y profunda latinización y romanización de este entorno en el que se sitúa Valpuesta y su valle amputado de Valdegovía. Lo demuestran las abundantes inscripciones, lápidas, mosaicos, estelas, monedas, barros cocidos diseminados un poco por toda la cuenca Omecillo-Ebro. Concretamente los nombres que aparecen en los epígrafes de la docena de inscripciones de la comarca son todas de origen preindoeuropeo o latino. El nombre del río Omecillo que atraviesa el valle de Valdegovía sería "Flumenciello (flumen" = río y el sufijo "ciello" que indica pequeño="Omecillo") y atestigua suficientemente ese proceso de romanización. De hecho, muchos nombre que creemos eusquéricos suelen provenir de vasquizaciones de términos latinos. ¡Más carajal!


Igualmente los pueblos de Leciñana, Montañana, Cabriana, Anniana, Zambrana, Quintana, Catadiano, Sendadiano, Berrícano, Jócano, etc. indican que su origen hay que buscarlo en la época romana. Nombres que reflejan que la posesión rústica —el "fundos"— en la época romana había alcanzado un sorprendente desarrollo sobre todo en esta parte del occidente del Ebro que formó parte de Castilla Vetula. Cuando llega el obispo Juan (S.IX) a Valdegovía constata la despoblación pero la toponimia de la repoblación seguirá siendo "latina". No constarán pueblos de origen vasco durante los siglos IX y X.

Entonces, ¿"Basquiñuelas" en la Ribera Alta (s. XI), "Bascuñuelos" en Tobalina, o el molino "Bascones" en Pancorbo (siglo X)? Recurramos a Claudio Sánchez Albornoz: "Pero los solares históricos de los berones (La Rioja), de los autrigones (desde el Cantábrico a La Bureba y desde el Nervión y el Omecillo hasta el Asón y Villarcayo) y de los turmogos (el riñón de Burgos) aparecen florecidos de topónimos y de patronímicos vascos tras la reconquista y tenemos noticia de que incluso se habló el vasco en tierras burgalesas, en el valle de Ojacastro, hasta el siglo XIII. Alegué en su día este florecimiento de nombres vascos de lugar en esa zona y el uso del vasco como lengua de sus moradores como prueba de la intensidad de la despoblación de tales tierras y de su intensa colonización. Mi argumentación era firme. Berones, autrigones y turmogos eran celtas y, naturalmente, hablaron celta hasta que adoptaron el latín y celtas serían sus topónimos locales hasta la época visigoda. Y puedo decir, no que serían, sino que lo fueron, a la vista de las noticias de Ptolomeo, del Itinerario de Antonio y de las inscripciones (...).

Del celtismo de los tres pueblos no puede dudarse. Estrabón acredita la raza celta de los berones. Los nombres de las ciudades autrigonas son de clara estirpe celta. Recordemos que Tolomeo les atribuye Segoncia Paramica, Uxama, Barca, Deobriga, Salionca, Vindelela, Birovesca, Segisamunclum... Con razón tiene Bosch Gimpera a los autrigones por gentes de abolengo céltico; empujados por los belgas a fines del siglo VII a. de C. y celtas eran también los turmogos; lo acredita su nombre y los de sus ciudades y su vecindad con gentes de raza céltica –los berones y los vacceos– y por celtas los tiene Bosch Gimpera. Nadie se sorprenderá de tal celtismo si conoce las excavaciones realizadas en Navarra, en La Rioja y en Álava en los últimos tiempos".("Despoblación y repoblación del valle del Duero" (Buenos Aires 1966).

Si nos dirigimos hacia los Pirineos y el valle del Ebro de la conquista romana nos sorprende la colaboración de los vascones contra sus vecinos que les reportó tierras de los celtíberos y jacetanos, repoblación de Alfaro (178 a.C.)... Cuando las guerras sertorianas estos, junto a Autrigones y Berones, apoyarán a Pompeyo. Todo ello coloca a los vascones en los Pirineos centrales y expandiéndose gracias a los romanos.

Entonces, ¿los topónimos éuscaros son por ello? No, repetimos que indicarían la proveniencia vasca de pequeñas colonias repobladoras absorbidas en una masa de población románica. La penetración vasca se acusa con más fuerza detrás de las Conchas de Haro, zona de Belorado y Juarros, comarcas éstas sedientas de gentes, casi vacías al comenzar el siglo X como consecuencia del avance de la Reconquista. ¡Si incluso aparecen aldeas llamadas "Cuevagallegos"!

En cuanto a los nombres de personas en lo que mira al cartulario de Valpuesta son en general de proveniencia latina o goda. Existen también algunos nombres de raíz vasca (Beraxa, Ahostar, Anderazu...) pero se reducen a dos o tres documentos y que probablemente no pertenecen a Valdegovía, sino más bien a la zona de Orduña. Incluso Las leyes godas y las normas de los concilios visigodos van a inspirar los usos y costumbres de los habitantes del Occidente de Álava durante toda la Edad Media.

Vale, bien, muy instructivo. Pero, ¿Se habló vasco en la cuenca Omecillo-Ebro? Hay que indicar que el mayor avance del euskera en la zona no pasó el río Bayas. En el valle de Cuartango estaría la frontera. Es una zona híbrida. Ahí lo latino (de latín no ese horror de asociarlo a hispanoamericano) y lo vasco se confunden. Los documentos de San Millán de la Cogolla y de Santa María de Valpuesta distinguen suficientemente "estas comarcas del Occidente de Álava y norte de la provincia de Burgos", esto es, Mena. Losa, Valdivielso, Tobalina, como enclavadas en territorio de Castilla y "el resto de Álava".

Concluyendo, los especialistas serios explican que, tras las invasiones celtas, los habitantes de Las Merindades hablaron lenguas de raíz indoeuropea y que de ahí saltaron al latín. La cuenca Omecillo-Ebro, área más oriental y frontera, será una parte de las Merindades de Castilla. Se entregará a Álava a finales del siglo XV y principios del siglo XVI.

Sobre el idioma de los repobladores tras el desastre de 711 surgirá de los refugiados al norte y de los nativos de Las Encartaciones y valles aledaños cántabros que hablaban latín vulgar empapado de términos locales.

Estelas de Palacios de la Sierra

Para completar el cuadro, y eliminar cualquier solución sencilla, constan las estelas de Palacios de la Sierra (Burgos cerca de La rioja) que tendrían una procedencia prerromana, ¿o republicano-romana?, y que dicen que se han logrado traducir usando el euskera. ¿Era una señal de una amplia zona protovascoparlante? ¿Era un premio de los romanos a los vascones por su ayuda en las guerras del Ebro? ¿Era una colonia de poblamiento aislada en la frontera? ¿Era, en realidad, íbero? ¿El íbero era una lengua de la familia del protoeusquera? ¿Es la vuelta de la teoría vascoiberista? ¿Es una interpretación errónea?

Y, aunque nos alejamos de la cuestión central de esta entrada, comentar que siempre hay un vascoiberista de guardia que retoma la idea. Por ejemplo, don Jorge Alonso que es descrito en este artículo de Euskonews.com. o en el comentario de Javier de Hoz (UCM) sobre "Desciframiento de la lengua ibérico-tartésica" de Jorge Alonso:

"Que se haya desviado dinero público para la edición de supuestos trabajos lingüísticos cuyo interés científico es el mismo que el de la práctica de conjuros ante un muñeco de cera para la curación de cáncer, cuando tesis de considerable valor permanecen inéditas y sus autores tienen que buscar salidas académicas fuera del país es algo peor que una estupidez, es un crimen del que debe existir un responsable al que se debiera pedir cuentas" (en: "Viaje a ninguna parte a través del Mediterráneo. Las lenguas que no hablaron ni iberos, ni etruscos, ni cretenses". Rev. de Libros (28 abril 1999, 11).




Bibliografía:

Lengua e historia del Asón al Cadagua (Épocas prerromana y romana). Tesis doctoral de Fernando Fernández Palacios Bajo la dirección de los Doctores: Javier de Hoz Bravo y Ramón Bohigas Roldán (Madrid, 2002)
¿Se habló vasco en la cuenca Omencillo-Ebro? Sebastián Fernández de Nograro
Revista "Historia y vida" Num 351 1997. "Desciframiento de la lengua ibérico-tartésica" por Jorge Alonso.
"Historia mínima del País Vasco" de Jon Juaristi.