El sueño del oro negro llegó a Burgos poco antes
del siglo XX. Todos barruntaban que sería el motor de la industria y del
transporte dejando en un segundo plano al difícil carbón. Toda esta provincia
–y Las Merindades, por tanto- se vio poblada de “zahoríes de petróleo”
horadando en las diversas comarcas. El impulso definitivo fue el campo de La
Lora, el único que resultó productivo, y que demostró que “los prospectores” no
disparaban a ciegas.
Diario de Burgos 09/03/1979 |
Pero todo nos guarda pequeñas sorpresas que
dejan ver que las cosas ya se veían venir antes de que nos visitasen algunos
cowboys. Tenemos la inscripción en el registro de la propiedad de Villarcayo de
la finca número 2.312 como “mina petrolífera” llamada “Felicia” situada en
“Fuente Tobaza” de 120.000 metros cuadrados de extensión. Se le otorgó la
concesión a Fulgencio Segurola el 16 de enero de 1879. También el 16 de abril
de 1886 este caballero inscribió una mina de esquisto petrolífero con nombre
“Narcisa” (finca 2.342) cuya concesión se le otorgó el 9 de diciembre de 1878.
Poco a poco fueron llegando, durante la primera
parte del siglo XX, esos buscadores de petróleo con sus historias de mares
antiguos desaparecidos, tecnología punta y costumbres raras. Pocos antes de la
guerra de 1936-1939 y de forma abundante y continuada desde la década de 1940 cuando
CAMPSA estableció su cuartel general en Villanueva de Rampalay para perforar el
Valle de Zamanzas.
Hablábamos poco más arriba de inscripciones y
minas. Y, ciertamente, además de “Felicia” y “Narcisa” constan otros muchos
nombres como la mina “Natividad” en la zona de Cabañas de Virtus y Corconte que
fue registrada por José María Garay, de Baracaldo (Vizcaya). Inscribió 225
pertenencias para esa mina de petróleo a primeros de 1924. José María continuó
con su inversión procediendo a registrar en junio de ese año otras 175
pertenencias de una mina de petróleo llamada “La Virga” situada, también, en
Cabañas de Virtus.
Diario de Burgos 17/12/1966 |
Tras la guerra la cosa esa de taladrar el suelo devino
en algo sistemático. De hecho, las noticias sobre el petróleo eran magnificadas
y jaleadas por la dictadura y se soñaba con que Burgos se transformase en Texas
con sus magnates y su… su todo.
Pero, ¿por qué Burgos? Simplemente: por su
geología.
Nos explicamos rápidamente. En esta provincia tenemos
tres zonas:
- La más antigua -el Burgos silíceo- es la Sierra de la Demanda que se formó en la Era Primaria, principalmente pizarras y cuarcitas, son de edad cámbrico-ordovícica. Los materiales más jóvenes de esta zona son los carboníferos, que dieron origen a algunas minas en San Adrián de Juarros, Pineda, Urrez y Alarcia. Todo el petróleo que haya podido formarse en estas épocas y almacenarse en los materiales actualmente presentes ha sido destruido por el metamorfismo derivado de su enterramiento a gran profundidad o ha desaparecido por la erosión. Quizá, con suerte, algún pequeño yacimiento de gas natural, metano.
- La zona más reciente, miocénica, de la Era Terciaria, es el eje Briviesca-Burgos-Lerma-Aranda. Sus materiales son de origen continental y, por tanto, en ellos no es probable se haya generado petróleo que pueda presentir un mínimo interés comercial.
- La zona con potencial petrolífero es la zona mesozoica, de la Era Secundaria que corresponde a… ¡las Montañas de Burgos, estribaciones meridionales de la Cordillera Cantábrica y la orla mesozoica meridional de la Sierra de la Demanda! Es decir, las calizas Merindades y las Loras. Aquí encontraremos una serie de origen continental, con arcillas y arenas, el Weald, en que se hallan las huellas de dinosaurios y los restos de árboles fósiles. Existen numerosas trampas estructurales para el petróleo, generalmente de tipo anticlinal, y una parte de los sedimentos tienen carácter marino. Resumiendo: aquí podía haber petróleo. Repito: Podría.
Nuestro Qatar particular comenzó el último año del
siglo XIX -1900- cuando se perforaron dos pozos en Huidobro, los Tejón de 40
metros y 501 metros, en la zona donde las areniscas presentan manchas
asfálticas. Ambos arrojaron indicios positivos.
ABC 03/06/1965 |
Las inversiones repuntaron en la década de los
locos años 20, tras recuperarse el mundo del susto de la Primera Guerra
Mundial. Se perforó el sondeo de Ozane (Condado de Treviño), de 200 metros.
También el de Cubillo del Rojo, que había comenzado hacia 1924 y todavía estaba
en ejecución en 1927, por la Sociedad Española de Petróleos, en la que estaba
el Sr. Hornilla –u Ornilla-, un industrial bilbaíno; y dos en Robredo-Ahedo,
con 614 y 1.000 metros, que comenzaron en 1924 y no se terminaron hasta 1927.
Ese mismo año, el 5 de mayo, el Diario de Burgos decía:
Rufino Duque, director gerente de
la Compañía Hispano-Británica de Petróleos S.A., que tenía diversas concesiones
mineras en la provincia como la "Tres amigos" de asfalto (en Basconcillos
del Tozo) publicó un libro en 1923 titulado "El petróleo" donde demostraba
su acumulación en trampas anticlinales. Sin embargo, nunca llegó a acometer
ningún sondeo en su concesión. En 1929 habló con el entonces director del
Instituto Geológico y Minero de España, Luis de la Peña, que a su vez trataría
de convencer al ministro de Fomento para que se investigara el tema en
profundidad, y realizó una reunión en Burgos con diversas personalidades para
promover la investigación petrolera.
En 1926, según el Boletín Oficial de la Provincia,
había concesiones mineras para petróleo o asfalto en Huidobro, Villaescusa de
Butrón, Tinieblas de la Sierra y Basconcillos del Tozo. La vida de estas
concesiones era anémica, ya que son frecuentes en estos años los requerimientos
a través del Boletín Oficial de la Provincia para que se paguen los derechos
mineros. A mi humilde entender señales claras de que no abundaba el petróleo en
Burgos.
En la primera posguerra, esos años cuarenta,
dada la desolación económica de España que se veía incrementada por la guerra
mundial y el bloqueo al franquismo la búsqueda de petróleo se volvió
imprescindible. Y la iniciativa la llevará el sector público. CAMPSA explorará en
Villanueva Rampalay, en el Valle de Zamanzas. Es allí donde establecerá su
cuartel general y sus alojamientos.
Diario de Burgos 24/08/1957 |
De 1941 a 1953, se realizarán siete sonde el
Tudanca-1 en 1941, con 1.046 metros: los Zamanzas-1, 2 y 3 en 1942, 1944 y
1945, más cortos, con 602, 820 y 860 metros respectivamente; el Peña Ortún-1,
en 1949, con 1.264 metros; el Dobro-1, en 1951, con 1.221 metros; y el
Villanueva de Rampalay-1, en 1952, con 2.177 metros. Salvo el Tudanca y el
Dobro, todos dieron indicios de hidrocarburos.
En 1949, Diario de Burgos dice: "En el Instituto Geológico hay un
moderado optimismo en esta materia". Esta institución, a través de
ingenieros geólogos como José María Ríos o Antón Almela, llevó, junto a
ingenieros de CAMPSA como su jefe de exploración Ruperto Sanz o Cristóbal
Racero, una asesoría geológica que hizo que los sondeos estuvieran, a
diferencia del periodo anterior a la guerra de 1936-1939, bien situados y
proyectados. Eso era fundamental dado la situación de nuestra nación, hundida
económicamente y atrasada tecnológicamente. Como muestra comparemos datos: en
1941, en todo el país se habían perforado 31 sondeos con unos 16.000 metros; la
Alemania nazi, sólo en el periodo 1933-1941, perforó 473.000 metros.
Pero como no hay mal que cien años dure la
llegada de la guerra fría y nuestra situación geográfica hicieron que el
franquismo pasase a ser “de los buenos” lo que se selló con la visita de Ike,
el Presidente de E.E.U.U. Eisenhower, en 1953. Vale, se permitió instalar
varias bases de U.S.A. en el país pero… ¡nada es gratis! Los norteamericanos
tenían dinero y tecnología y España parecía un país de interés por las
estructuras geológicas vírgenes sin perforar.
Harán prospecciones tanto empresas públicas como
privadas. Ayudó a ello la Ley de Hidrocarburos de 1958 que liberalizó significativamente
el sector. Las dos empresas con participación pública que intervendrán serán
CAMPSA y Valdebro; y privadas CIEPSA y COPISA. Pronto se unirá la Yankee
AMOSEAS (American Overseas Petroleum) que se asociará con CAMPSA para el campo
de Ayoluengo.
CIEPSA, del grupo CEPSA, era la decana, ya que
se había constituido en 1940 bajo dirección científico-técnica del geólogo
norteamericano R. Anderson y el ingeniero de minas Enrique Dupuy de Lome padre,
aunque los trabajos exploratorios de CEPSA habían empezado en 1934. Hasta 1950
contará con la colaboración de seis geólogos norteamericanos y desde 1953 contará
con la colaboración técnica de la casa alemana Deilman Bergbau, materializada
en doce geólogos alemanes.
Diario de Burgos 18/11/1960 |
Valdebro era una comisión hispano-norteamericana
constituida en 1952 al calor del Decreto sobre Hidrocarburos del mismo año.
Estaba formada por el INI y un grupo de empresas tejanas de las que tras el
fracaso del primer sondeo en Marcilla (Navarra) sólo quedaría la General
American Oil Company. Aunque al principio todo su personal y material eran
norteamericanos, acabaría siendo una escuela en que se entrenaron no pocos
expertos petroleros españoles.
COPISA estaba formada por empresarios alemanes,
particulares y el Banco Urquijo.
Desde este momento la intensidad de prospección es
mucho mayor, casi doce veces más, con una media de casi tres sondeos al año
frente a uno cada cuatro años en el periodo anterior. ¿Y eso? Una regulación
menos intervencionista y una tecnología sustancialmente mejor en perforación,
en geofísica (de prospección y de pozo) y en geología con el vuelo
fotogramétrico, el llamado vuelo americano de 1957 que mejora, abarata y hace
más rápidos los estudios geológicos.
Los sondeos se hacen más profundos también,
llegándose a los 3.390 metros en el Retuerta-1, en Valdelucio. Es en este
periodo cuando se obtiene un encuadre geológico mucho mejor de las
posibilidades petrolíferas reales, comprobándose, tras el sondeo de las
estructuras más prometedoras, que en su inmensa mayoría sólo se quedan en
indicios.
Diario de Burgos 19/11/1960 |
Todos andaban esperando un milagro y las
noticias saltaban proyectando esperanzas exageradas. En noviembre de 1960 la
prensa provincial destacaba el descubrimiento de petróleo en Villalta. "Hay petróleo en los páramos de
Villalta", titulaban sus páginas. CAMPSA y American Overseas Petroleum
Limited, que sondeaban por Villalta, encontraron el oro negro en una bolsa a
mil trescientos metros de profundidad. Otros autores hablan de que se llegó
hasta 1775 metros.
Nos cuenta Elías Rubio Marcos que los vecinos de
Villalta, mientras hubo, recordaron este hito. Catalina Arroyo y su hijo Delfín
Pérez recordaban aquellos días de sondeos por haber hospedado en su casa a alguno
de los operarios que trabajaron en ellos. Dejaron constancia del hecho de que
aquellos operarios, para hacer desvanecer toda suspicacia y certificar el
descubrimiento, llevaron a su casa dos botellas llenas de petróleo.
El 6 de junio de 1964, a las 11:45, surge la
noticia esperada: ¡Petróleo en el Ayoluengo-1! En el Permiso Ubierna de CAMPSA.
Se buscaba llegar hasta unos 3.500-4.000 metros, pero brota a unos 1.350. Según
"Diario de Burgos" del día siguiente, salió un "Chorro de cinco a seis mil litros el día que se hizo la prueba de
producción". El sondeo, por razones geológicas, se para a los 2.397
metros. El hallazgo era el producto de una exploración muy intensa que, al fin,
tras 43 sondeos fallidos en los sesenta y cuatro años anteriores, resultaba
positivo. Uno de los visitantes fue Juan Carlos de Borbón y su esposa Doña
Sofía que, al parecer, aguantaron estoicamente un baño de petróleo.
Diario de Burgos 24/04/1964 |
El proceso del descubrimiento fue así: el día 2
de junio, a las 20:20 horas, a 1.349 metros, se registró una gran cantidad de
gas húmedo, es decir, gas saturado en petróleo en forma de vapor, así como
petróleo en el lodo de perforación. Los días 4 y el 5 se realizaron las
primeras pruebas de producción, que resultaron negativas por dificultades
técnicas. Por fin, el día 6 de junio se hizo una prueba positiva, que suponía
una producción diaria equivalente de 300 barriles, unas 40 toneladas.
CAMPSA-AMOSEAS perforarán el mismo año otros
tres pozos más en el yacimiento, oscilando la profundidad de 1.439 a 1.503
metros. El 6 de noviembre de 1964, "Diario de Burgos", en titular de
primera página, indica que "El
Ministerio de Industria informa al Gobierno de que el campo petrolífero de
Ayoluengo puede ser de estimable importancia". El siguiente año, 1965,
AMOSPAIN perforó quince sondeos de exploración-producción en el nuevo campo con
vistas a su evaluación, llegando al Ayoluengo-19. Además, realizó prospecciones
en áreas nuevas: Hontomín, Tozo y Poza de la Sal.
AMOSPAIN sigue prácticamente copando toda la
nueva prospección en los dos años siguientes, 1966 y 1967, ya que realiza 22 de
los 25 sondeos que se perforan, siendo 13 de producción en el campo Ayoluengo,
hasta llegar al Ayoluengo-32, y 9 de exploración.
Diario de Burgos 20/06/1964 |
En 1961 se pone en producción el campo de Ayoluengo.
Diario de Burgos dirá el 10 de febrero de este año: "Ha comenzado la explotación comercial del campo petrolífero de La
Lora (...) El grueso irá a Escombreras". Es el momento en que la
provincia, pueblo y fuerzas vivas, pensando aún que se trata de un gran campo,
exige que el crudo sea refinado en tierras burgalesas. Incluso el arzobispo de
Zaragoza, Monseñor Cantero, declarará a dicho periódico, el 8 de septiembre de
1966, que “Despojar a Castilla de esta
riqueza natural (...) constituye un abuso de poder del capitalismo bancario”.
¡Toma! Un obispo “comunista”! El tema también será objeto de atención en otros
pulpitos.
Las calles contemplarán las primeras pintadas y
pancartas en el franquismo, con lemas como "Petróleo
tenemos, refinería queremos" y "Entre
La Lora y La Lorilla haremos rica a Castilla". La posición del
Ministerio de Industria, dirigido por López Bravo, uno de los tecnócratas
opusdeistas, y del Gobierno, es instalar la nueva refinería en Vizcaya. El
ministro, secundado por los directores generales de Energía, Julio Calleja, y
Minas y Combustibles, Joaquín Targhetta, se reúne en Burgos con las fuerzas
vivas para que entiendan las razones gubernamentales a favor de Vizcaya,
mientras en la calle cientos de personas rodean el edificio. La multitud tuvo
que ser disuelta para evitar el apedreamiento del ministro. Se pensaba en
algunos círculos de CAMPSA en tender un oleoducto hasta Cabañas de Virtus y
llevar el petróleo mediante La Robla hasta Vizcaya.
Pero tranquilos porque, poco después, se
constatará que el alto contenido de vanadio del crudo burgalés impedía su destilación,
ya que estropeaba los catalizadores de las columnas de cracking de la refinería
de Escombreras.
07/06/1964 |
No solo ese problema se tuvo. CIEPSA realiza el
Burgos-1 en 1966 y COPISA los Ribero 1 y 2 también en el mismo año. También se
trabaja en el Huidobro-1 y en el Huidobro-2 llegando a los 906 metros y 1.469
metros encontrándose petróleo en ambos caso. Pero no nos equivoquemos, a una
media de unos cuatro sondeos al año, se ve que los resultados no estimulan la
prospección. De hecho, este ritmo sólo continuará dos años más contribuyendo a
ello una empresa, Valdebro, que realizará cuatro sondeos. La razón estriba en
que las principales estructuras han sido sondeadas sin resultado y, aparte de
grandilocuentes y optimistas afirmaciones del régimen, es evidente que
Ayoluengo es un pequeño y complejo yacimiento que, en un contexto de petróleo
barato, no da la rentabilidad esperada.
En el periodo 1970-1979, sólo se realizan
catorce nuevos sondeos, cuatro de ellos de producción en Ayoluengo. Ni tan siquiera
la crisis del petróleo provocada por la Guerra del Yom Kipur (1973) y sus
subidas de precios fue capaz de reanimar la exploración. Tampoco la Guerra
Irak-Irán, comenzada en 1979 y que volverá a elevar el precio del crudo hasta 1986,
y ni un dólar alto -la divisa en que se cotiza el crudo-, será capaz de
invertir la tendencia decreciente de la exploración. En la década 1980-1989 se
perforarán veinte nuevos sondeos, pero tan sólo cinco, la mitad que en la
década anterior, son de exploración. Uno de estos pozos será en Tejón Profundo
que llega hasta los 3.870 metros sin resultados positivos.
Diario de Burgos 18/02/1965 |
La tendencia decreciente continuó en la década
1990-1999: tan sólo se perforaron tres nuevos sondeos, dos de ellos de
exploración. Prácticamente, la exploración ha concluido: las estructuras susceptibles
de almacenar crudo, el elemento director de la exploración, han sido perforadas
sin ningún descubrimiento nuevo. En total, de 137 sondeos, 49 fueron
productivos, 37 presentaron indicios no explotables y 51 fueron negativos.
La explotación de las arenas petrolíferas
burgalesas merecen un tratamiento aparte. Los dos principales afloramientos que
fueron objeto de explotación son los de Huidobro y Villanueva de Rampalay (Las
Merindades), aunque existían también en la zona del Tozo. Ya a fines del XIX se
recogía el petróleo que manaba en unas areniscas en Huidobro. Parece ser que
manaban unos 15 litros al día. Esta es la razón por la que se constituiría la
Sociedad de Sondeos de Huidobro que realizó en 1900 los dos sondeos Tejón.
Así que, a la postre, las esperanzas se quedaron
en una modesta realidad. ¿Por qué la provincia de Burgos, tan prometedora en
estructuras geológicas, en trampas petrolíferas, no cumplió las expectativas
que se habían puesto en ella? La clave está en la geología de las Montañas de
Burgos. Para que haya yacimientos deben darse las siguientes condiciones: Que
haya rocas madre donde se haya generado petróleo; Y que exista trampa en que
almacenarse, lo cual requiere por un lado rocas almacén porosas y permeables y
estructura y sello que impidan su migración a la superficie.
09/09/1966 |
Sucede que a mediados del Jurásico los terrenos ascienden,
y lo que durante el Lías era una plataforma continental marina, deja de serlo,
transformándose en tierra firme. Entonces, las rocas expuestas durante más o
menos tiempo a la acción atmosférica, depositándose posteriormente sedimentos continentales
de lagos o, mayoritariamente de ríos. Es el Wealdense, llamado así por haberse hallado
en Weald, en el Reino Unido. Estas formaciones llegan hasta el Cretácico Superior.
Durante este largo intervalo, los yacimientos se erosionaron hasta desaparecer.
Por otra parte, el petróleo que pudiera haberse formado más tarde en su base,
durante el Cretácico Superior, se ha ido al estar erosionadas las formaciones,
que constituyen casi todos los crestones de las Montañas de Burgos.
Bibliografía:
“El petróleo de la Lora. La esperanza que surgió
del páramo”. Varios autores coordinados por Miguel Moreno Gallo.
“Los pueblos del silencio”. Elías Rubio Marcos.
“Escóbados de Abajo, Escóbados de Arriba,
Huidobro, Porquera del Butrón y Villalta. Datos históricos”. Mª Pilar Merlos
Rodríguez de Tudanca Alberto Díez Saiz.
“Dobro de Aspera, Pesadas de Burgos y
Villaescusa del Butrón, a la luz de la Historia”. Alberto Díez de Tubillexa y
María Pilar Rodríguez de Tudanca.
Periódico “Diario de Burgos”.
Periódico “ABC”.
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