Que no te asusten ni la letra ni el sendero de palabras pues, amigo, para la sed de saber, largo trago.
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domingo, 1 de febrero de 2026

George Woodberry un Húsar que ayudó a Las Merindades y atacó la monarquía hispánica en Venezuela.

  
Debemos viajar a la católica irlanda de 1759 para asistir al nacimiento del decimonoveno Regimiento de Dragones Ligeros con el conde de Drogheda como coronel y muchos de los soldados reclutados en esa isla. En 1763 se le cambió el numeral por el decimoctavo y en 1766 por el de cuarto regimiento. El 1769 recuperara el numeral decimoctavo. Estuvo tres décadas acantonado en Irlanda pero durante la Guerra de la Convención sirvió en la isla de La Española y, luego, en la Expedición Helder a Holanda, luchando en Bergen en 1799.

 
No cambiará en número de regimiento, pero sí su nombre: en 1805, pasó a llamarse Regimiento de Dragones Ligeros Irlandeses del Rey en honor al rey Jorge III; y en 1807, se llamará ya regimiento de húsares. Durante la Guerra de la Independencia de España luchó en Sahagún (1808), Benavente (1808), La Coruña (1809), Burgos (1812), Morales (1813), Vitoria (1813), Sorauren (1813), Orthes ( 1814) y Toulouse (1814). Al año siguiente, participó en Waterloo (1815) antes de unirse al Ejército de Ocupación de Francia. En 1821 el regimiento fue disuelto.
 
Evidentemente en esta bitácora hablamos de esta unidad británica porque cabalgó por Las Merindades, y con ella, George Woodberry que fue autor de unos diarios de la guerra. Y, si son seguidores de este blog, tampoco fue el único que escribió uno. Estos diarios fueron publicados íntegramente en 1896 por Georges Helie en francés que abarcaba desde enero de 1813 hasta julio de 1815.

 
Aquellos que han estudiado estos textos se sorprendieron al encontrarse que había dos versiones. Recuérdenlo. De todas formas, el estilo de escritura de George es fluido y ordenado mostrando que fueron escritos por alguien formado y que, además, era un escritor y narrador talentoso. Las entradas del diario son frescas y despejadas, con visión retrospectiva; divertidas, pero a menudo brindan la verdad sin adornos, tal como él la vio. A pesar de que comenzó a escribir a regañadientes, pronto se convirtió el diario en una fuente de consuelo para él y dejó de ser una tarea. Y, quizá, los conservó con vistas a publicarlos.
 
George Woodberry afirmaba haber nacido el 13 de abril de 1792 y consideraba Worcester su hogar. Es casi seguro que procedía de la familia Woodberry. Su abuelo George fue bautizado en Pershore, cerca de Worcester, y se casó con Hannah Mills en Claines el 22 de enero de 1760. Nuestro George era hijo de la siguiente generación de George Woodberry, que se casó con su madre María (de soltera Pitman), en Claines el 18 de julio de 1786. Pero no hay registros del bautismo de George en 1792.

 
Tampoco sabemos cómo hizo dinero su familia, aunque, el padre de George fue un amigo cercano del teniente general Sir John James Hamilton, primer baronet (1755-1835) de Woodbrook que era un oficial respetado y experimentado de la Honorable Compañía de las Indias Orientales. Se supone que el padre hizo su dinero comerciando con el lejano oriente, pero no sería miembro de la Compañía de las Indias Orientales, ya que no se lo puede encontrar en sus registros. La idea del comercio familiar está respaldada por la declaración de George de que su hermano mayor William había muerto en Surinam el 19 de agosto de 1809 y no parece haber servido en la Marina Real.
 
George Woodberry se unió al ejército, un poco tarde para alguien que comenzaba una carrera militar, ya que tenía veinte años cuando fue nombrado alférez en el décimo Regimiento de Infantería (North Lincolnshire) el 16 de enero de 1812, en sustitución de otro alférez que había renunciado a su cargo. ¿Por qué George comenzó su carrera militar tan mayor y por qué eligió un regimiento de Lincolnshire? Misterio. Aunque bien puede haber tenido algo que ver con el hecho de que un teniente coronel John Potter Hamilton, posiblemente pariente del citado general James Hamilton, estaba sirviendo allí. Por supuesto, George había comprado este rango, el precio reglamentario era entonces de 400 libras esterlinas, lo que no era una cantidad pequeña en ese momento y demuestra que claramente provenía de un entorno adinerado.

 
No sabemos si George se incorporó al décimo Regimiento de Infantería, porque entonces servía en el Mediterráneo, dado que no tardó en pasarse al más elegante decimoctavo Regimiento de Dragones Ligeros (Húsares) como corneta el 9 de abril de 1812, bajo el mando de R. Greville, que había sido ascendido. George volvió a comprar este puesto, el precio reglamentario para un corneta en un regimiento de caballería de línea era de nada menos que 735 libras esterlinas, aunque habría recuperado 400 libras esterlinas con la venta de su insignia en la infantería. Como vemos algo alejado de esa imagen de militares profesionales que los anglosajones se construyen.
 
El registro de George en el Regimiento de Húsares le hace nacer en Worcester, que tenía 21 años y que medía 1`75 metros de altura. Habiendo servido sólo ocho meses en los húsares, apenas tiempo para completar su entrenamiento de equitación, compró un puesto de teniente el 10 de diciembre de 1812, en el regimiento de Samuel Greathead, que se había retirado. Esta compra le habría costado la suma de 997 libras y 10 chelines, aunque habría recibido 735 libras de vuelta por la venta de su puesto de corneta.

 
Los costes de convertirse en oficial de caballería eran astronómicos: se necesitaba un corcel, un segundo caballo y un caballo de carga, talabartería, uniformes de gala y de ordinario, un sable de caballería ligera curvado modelo 1796 y pertrechos, así como un equipo de campamento adecuado para que un joven caballero pudiera ir de campaña. Sin contar los necesarios sirvientes hablaríamos de unas 458 libras esterlinas. Por tanto, el padre de George habría desembolsado más de 60.000 euros de hoy para obtener su grado de teniente. Quizá esta sea una de las razones por las que los ingleses actuaron como lo hicieron en la tierra de sus aliados: el dinero. Un teniente cobraba 164 libras esterlinas y 5 chelines al año cuando se calculaba que un oficial necesitaba una asignación -en nuestro caso de su padre- de no menos de 500 libras esterlinas al año para mantener el nivel que se esperaba de un oficial subalterno.
 
El 1 de enero de 1813, al parecer de mala gana, comenzó a escribir el diario cuando el regimiento salió desde Brighton para unirse al ejército de Portugal. ¿Por qué escribía un diario? La respuesta obvia sería que era común que un oficial llevara un diario, casi con toda seguridad para fijar los recuerdos y leerlo y leérselos a su familia en años posteriores. En el caso de George existe el hecho inusual de que han existido dos versiones del primer volumen que van desde enero a septiembre de 1813, aunque la que se usó para la traducción francesa parece haberse perdido junto con los diarios que continuaron hasta 1815. ¿Por qué dos copias? Solo puede ser porque había prometido enviar una copia de su diario a casa, posiblemente en lugar de escribir cartas, ya que hay pocas pruebas en su diario de que alguna vez les escribiera, aunque a menudo menciona que escribía a su novia en Inglaterra y, por supuesto, a su contable. Las sutiles diferencias entre los textos de las dos versiones se deberían a una ligera censura porque no repite algunos encuentros con mujeres o suaviza las descripciones de algunas de sus travesuras, pero a veces también cambia ligeramente sus declaraciones, probablemente basándose en un conocimiento más completo de un incidente ocurrido en un momento posterior.

 
Como decíamos, a principios de 1813, George llega a Lisboa, donde el regimiento estaba con otros dos de húsares para unirse al Ejército del Duque de Wellington que estaba invernando a lo largo de la frontera portuguesa. Con la primavera el ejército anglo-portugués marcharía a España para continuar la guerra y arrasar tierras y franceses. E industria. Y rapiñar.
 
El ejército de nuestros “aliados” británicos desbordaba optimismo porque había llegado la noticia de que Napoleón había perdido su “Armée” en Rusia ese invierno y los franceses estaban reduciendo sus efectivos en España para compensar las pérdidas en el norte. Ese ejército avanzará derrotando a los franceses. A mitad de junio de 1813 los húsares del decimoctavo regimiento, procedentes de Burgos, llegan a Las Merindades. Su camino será por el páramo de Masa, por el camino del pescado. Pasarán por Cernégula, Puente Arenas, Los Hocinos, Horna y Medina. Allí estará el teniente de húsares George Woodberry. Y sus impresiones y experiencias escritas en sus diarios:

 
[…] Burgos, que para mí pesar sólo vi a tres kilómetros de distancia, es la capital de Castilla la Vieja, y algunos escritores dicen que es la Bravum de Tolomeo. Por mucho tiempo fue el asiento de la monarquía castellana, pero el emperador Carlos V transfirió esta dignidad a Madrid. Burgos, sin embargo, está todavía considerada como la segunda ciudad en España, en dignidad e importancia antigua [...]”. En la otra versión leemos: “El famoso convento de la cartuja de Miraflores se encuentra cerca del lugar de nuestra última acción”.
 
“Cernégula. Lunes 14 de junio [de 1813]. La carretera siguió por inmensas llanuras de montaña [...] Estábamos todos muy cansados al llegar aquí, después de haber marchado por lo menos ocho leguas. Esta aldea, con una luz bonita, está al pie de un alto monte [...] La otra versión nos dice: “La ruta continuó a través de grandes montañas y llanuras durante ocho millas hasta este hermoso pueblo, que se eleva al pie de una alta montaña, y estaba a su vez a dos mil pies sobre el nivel del mar”. Vemos que, aquí, las variaciones son mínimas.

 Horna

“Orne [Horna]. Martes 15 de junio. Poco después de las cuatro marchamos hacia este lugar, y descubrimos que estaba todavía más lejos que el de ayer, al ser nueve leguas. La carretera por las cinco primeras leguas va por un llano. Después llegamos a un paso tremendo formado por elevadas montañas [...] Aquí llegamos a Puente Arenas y pasamos el Ebro por un bonito puente. Ahora teníamos que ir por otro desfiladero por el que discurre el río. Es imposible imaginar un escenario más terriblemente salvaje que este estrecho paso entre los montes. El escenario es de lo más hermoso [...] Después de dejar el río llegamos a un hermoso valle rodeado de altas montañas, y que está ricamente adornado con campos de cereal, árboles frutales y corrientes transparentes [...] Agarré un cordero de un rebaño en la orilla del camino, lo maté al estilo húsar, con mi espada, y lo dividí con Mr. Barrett del decimoquinto de húsares. Cené aparte y pienso que no he disfrutado más una comida en mi vida. Me duele el corazón por la desafortunada infantería, a la que vi pasar hoy marchando, tanta gente tirada en la cuneta, sin poder dar un paso más. Es imposible para los pobres muchachos marchar de treinta a cuarenta millas dos días seguidos [...]”. Cómo hemos comentado las dos versiones que hay de los diarios tienen diferencias: “Partimos esta mañana a las cuatro de la mañana para Horna, un viaje de nueve leguas. Hemos visto a las columnas enemigas moverse por la llanura en dirección a Miranda de Ebro, donde cruzan el río, y donde me entero de que han tomado posición. Ellos estuvieron anoche a ocho leguas del río, y nosotros a cinco. Estuve con Barrett, del decimoquinto de Húsares, a campo a través. Tomamos un cordero de un rebaño, lo tratamos a la manera de los húsares, con el sable, lo descuartizamos y tuve una parte de él para mi cena, que me pareció muy buena. Me duele el corazón por los desafortunados soldados de infantería ¡Hay algunos tirados a un lado del camino! Es imposible que los pobres diablos hagan marchas de treinta o cuarenta millas dos o tres días seguidos en un clima tan caluroso. Pero Lord Wellington quería hacer que el ejército cruzara el río hoy. ¡Solo Dios sabe lo que puede suceder mañana!”
 
“Torres, cerca de Medina, el miércoles 16 de junio. Esta mañana marchamos a las cuatro a Medina, donde la brigada paró casi tres horas por órdenes [...] Fui a Medina y compré varías cosas para añadir a mi almacén de campaña, eso es, coñac, jamón, higos, nueces, etc. Es un pueblo muy antiguo. Tiene tres iglesias y un hermoso castillo romano [ejem], que le da un noble aspecto al lugar. También tiene muchas mujeres hermosas, a quienes vi en sus ventanas muy bien vestidas de negro. Las mujeres son de tez más clara por lo general, y mucho más hermosas que las portuguesas. Parecen encariñadas de nuestros ingleses. En mi opinión son muy parecidas a las mujeres de mi país, y las aprecio más por eso. Estamos acampados en un bosque de robles, encantadoramente situado en las orillas del Trueba, como medio kilómetro de la aldea de Torres, una aldea abandonada, debería de haber dicho, ya que no queda en ella media docena de habitantes, aunque hasta hace poco estaba habitada por 350 personas. Actualmente está en un estado ruinoso. Los restos de su antiguo estado se ven claramente por las ruinas de varias casas muy excelentes [...] Fumar es un pasatiempo favorito entre todo tipo de hombres en España. Aparte del placer que produce, ellos estiman que previene contra enfermedades resultantes del frío y la humedad de las noches de este país”.

 
Miramos ahora la otra versión de sus diarios: “Esta mañana, marcha sobre Medina, donde la brigada hizo un alto de tres horas para esperar órdenes. Fue enviado a esta ciudad el decimoprimero, decimosegundo, decimocuarto, y decimosexto de dragones ligeros; tercero y cuarto de dragones de la guardia; los dos regimientos de la Guardia y los Azules; el Regimiento de Húsares Alemanes; y nuestra brigada: décimo, decimoquinto y decimoctavo Regimientos. Ayer por la mañana, el enemigo ofreció batalla al general Hill, que la rechazó porque sólo tenía quince mil hombres, mientras que los franceses tienen cuarenta y cinco mil. He ido a Medina y he comprado, para completar mis provisiones de campaña, aguardiente, tocino, higos y nueces. Vi mujeres muy atrevidas en sus ventanas, vestidas de negro muy coquetamente; generalmente son muy rubios y mucho más hermosos que las portuguesas. Parece que les gustan mucho los ingleses, y se parecen mucho a las mujeres de mi país; las admiro aún más. Vivaqueamos en un bosque de robles deliciosamente situado a orillas del Trueba y a un cuarto de milla de Torres”. Vemos que en esta versión se acentúan las referencias militares y es, un poco, más atrevida en las descripciones de mujeres. Desde aquí sólo veremos una de las versiones, pero nos será suficiente.
 
 “San Lorente, jueves 17 de junio. El camino estaba en mal estado hoy. Más de mil hombres están acampados a cuatro millas de nosotros. Ahora estamos haciendo el servicio de puestos de avanzada. Los enemigos están en Vitoria con gran fuerza. Se retiraron de Burgos a placer, pensando que tenían a todo el ejército inglés en su retaguardia, y sólo cuando supieron que nosotros habíamos marchado por su flanco se retiraron con toda la prisa posible. Creo que mañana recogeremos a los rezagados y que tal vez podamos hacer frente a algún cuerpo de ejército francés. Mi amigo Smith es el joven más irlandés que he conocido. En este momento, cuando todos los soldados tienen que dar ejemplo, creo que está muy equivocado. Su distancia de la señora Smith puede ser la causa de esto, pero tal motivo no es aceptable para un húsar. Algunos de los guerrilleros españoles están vestidos ropas y sombreros franceses y los otros con viejos uniformes ingleses”. ¿Qué insinúa sobre el irlandés Smith? ¿Lo escribiría en la otra versión?

San Llorente
 
“Desde una campa frente a Berberana, viernes 18 de junio. Hablamos al final de la mañana. Pensamos ir hasta Vitoria, pero cuando llegamos frente a Villa Albia [Villalba de Losa], nosotros, el general Graham, nos enfrentamos al enemigo, que defendió una aldea y un paso durante casi una hora, y luego se retiró en desorden a Vitoria, pisándole los talones nuestra infantería. Como el país es montañoso, la caballería se vuelve inútil y hoy pasaremos a la retaguardia. Después de haber recorrido casi cuatro horas, durante las cuales llovió sin parar, llegó la orden de vivaquear donde pudimos encontrar agua y forraje. Nuestro campamento está debajo de una colina alta en el valle. entre Villa Albia y Berberana, cuartel general de Lord Wellington”.
 
“Sábado, 19 de junio. Al no haber recibido ninguna orden de marcha, seguimos sin información. No tenemos árboles que nos cobijen. El ejército español ha comenzado a pasar cerca de nuestro campamento a las dos de la madrugada y a las once sigue marchando, pero la lluvia me ha impedido ir a verlo. He visto al general español Ballesteros. Es un hombre guapo que parece tener sesenta años. Su estado mayor estaba compuesto por una docena de oficiales bien montados y bien vestidos. Vi a una tropa guerrillera vestida así: una pelliza de húsares y un collar con el penacho (perteneciente al séptimo), un par de calzones franceses de felpa escarlata y botas de salvavidas”.

 
Este fue el último comentario sobre Las Merindades y desde Las Merindades. Llegará a la batalla de Vitoria y a Francia, será herido en Mendionde (País Vasco francés) en un enfrentamiento con la caballería francesa mientras Wellington avanzaba. George, Jorge, tras bautizarse en la Iglesia Católica y abandonar la tierra de Napoleón, retornará a su patria. En 1818 se retiró del ejército inglés y se estableció en Trinidad para aliviar su reumatismo. Llevaba en su pecho la Medalla de Waterloo. En la isla hizo amistad con William White, amigo de Simón Bolívar. En una carta entre ambos, White recomendó a Woodberry, quien deseaba luchar contra la Corona Española. Bolívar, en carta del 29 de septiembre de 1818, lo acepta. A finales de ese año llegó George a Guayana, donde se enroló, recibió el despacho de teniente coronel y fue transferido a artillería. Entre el 15 de julio y el 5 de agosto de 1819, Rafael Urdaneta llevó a cabo una expedición armada en las provincias orientales de Venezuela, con voluntarios extranjeros en su mayoría. George Woodberry tomará parte en ella atacando la plaza realista de Barcelona. Por diversas razones los mercenarios proporcionados por la corona británica se amotinarán siendo licenciados y organizando una división con parte de esas tropas. Al mando estará el coronel Fridental y como mayor tendremos a nuestro George. En noviembre de 1819 es nombrado jefe del estado mayor de la Legión Británica. En noviembre de 1820 lo encontramos como jefe de Estado Mayor de la Guardia en carácter interino. En 1821, el teniente coronel Woodberry será nombrado Jefe de Estado Mayor de la Tercera División. En 1823 era Jefe del Estado Mayor del general Páez.

 
George, como en la Guerra de la Independencia española, escribirá un segundo diario que va desde el 25 de noviembre de 1820 en Sabana Larga hasta el 14 de junio de 1821 en Barquisimeto. Se casará y tendrá familia en Venezuela donde se retira de la vida militar. Al fallecer es enterrado y su cadáver es posteriormente trasladado de cementerio, pero sus restos desaparecen.
 
 
Bibliografía:
 
“Tras las huellas del coronel George Woodberry”. Carlos Pérez Jurado.
“Carlos Eloy Demarquet y George Woodberry, dos voluntarios extranjeros de grata recordación”. Héctor Bencomo Barrios.
“Viajeros por Las Merindades”. Ricardo San Martín Vadillo.
The Gareth Glover Collection
National Army Museum.
Diarios de George Woodberry.
Arre Caballo!
 
Para saber más:
 
Arre Caballo!
 
 

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