Para hablar de
Juan de Ortega, que “dizque de Medina de Pomar”, debemos presentar a Pedro de
Mendoza, gentil hombre de cámara de Su Majestad y con un rico mayorazgo en
Guadix que permitirá a nuestro posible paisano pasar a la historia. Pedro
quería ser Adelantado del Río de la Plata con jurisdicción desde el Norte de la
isla de Santa Catalina, siguiendo la costa del mar, dando vuelta al cabo de
Hornos y doscientas leguas más en el mar Pacífico, hasta encontrarse con el
gobierno de Diego Almagro en Chile. El rey Carlos I de Castilla y Emperador del
Sacro Impero Romano Germánico con el nombre de Carlos V se lo concedió el 21 de
mayo de 1524.
Para llevar a
cabo la misión se nombró almirante a Diego de Mendoza, hermano del adelantado
Pedro; alguacil mayor al briviescano Juan de Ayolas, favorito del adelantado y
su mayordomo; y sargento mayor a Luis de Rojas y Sandoval. Entre los capitanes
que los acompañarían estaban Juan Salazar y Espinosa (ya conocido), Domingo
Martínez de Irala y Juan Ortega. Para Félix de Azara Juan de Ortega es Montañés
y no nacido en Medina de Pomar. Claro que eso mismo opina el libro “Medina de
Pomar. Cuna de Castilla” entre cuyos ilustres no aparece. Tampoco lo cita Julián
García Sainz de Baranda en su obra. ¡Pero sí la Wikipedia!
Juanito debió
nacer hacia 1510. Algunos autores sobrecargados de patriotismo castellano lo
denominan el “tercer hombre” de la armada de Mendoza. Pero en el momento de la
partida tendría 25 años que, por mucho que se madurase en esa época.... Quizá
se diga eso como proyección al pasado del futuro de este hombre.
Centrémonos. Salieron
de Sevilla el 24 de agosto de 1535 y, tras un viaje trufado de odios, ajustes
de cuentas y deudas de honor llegan a destino en diciembre. Enseguida se
fundará el Puerto de Santa María de Buenos Aires. Y, en tierra, pelearon.
Pelearon contra los nativos, contra la oposición interior, contra las epidemias
y contra la escasez de víveres. Para buscar soluciones a estos problemas –sobre
todo el del hambre- fueron despachadas embarcaciones a las islas inferiores del
Paraná, a la costa del Brasil. También se envió a Juan de Ayolas río arriba para
fundar el tercer fuerte que ordenaba la contrata con el Rey.
Ayolas retornó
con buenas noticias y alimentos: había edificado en tierra de los timbús un
presidio llamado Puerto de Corpus Cristi en que había dejado cien soldados a la
orden de Francisco Alvarado. Hubo un movimiento de cargos determinando el
Adelantado Pedro de Mendoza nombrar como su segundo a Juan de Ayolas, y por
comandante de Buenos Aires a Francisco Ruiz Galán. Finalmente salió el
adelantado para España dejando al cargo a Juan de Ayolas que estaba en Corpus
Cristi.
Entre los años
1537 y 1539, Juan de Ortega reemplazó al capitán Francisco Ruiz Galán como
teniente de gobernador de Buen Ayre, Corpus Christi y Buena Esperanza, cuando este
fue a Asunción para asumir, de forma interina, la gobernación del Río de la
Plata y del Paraguay, aunque el cargo fue para el capitán Domingo Martínez de
Irala. Al parecer, Juan de Ortega, participa en la conquista de Nueva Granada,
la actual Colombia, en el año de 1539 según el cronista Gonzalo Giménez de
Quesada. Pero, las fechas que conocemos…
En noviembre de
1539 Irala salió de Asunción con 280 hombres en nueve navíos. Necesitaba
conocer qué había sido de Ayolas para consolidar su gobierno. Si el de
Briviesca había muerto, Irala sería su sucesor, pues Ayolas lo había nombrado
su lugarteniente, quien a su vez lo era de Mendoza. Dejando en el puerto de San
Sebastián 80 hombres en tres bergantines al mando del burgalés Juan de Ortega,
Irala llegó a Candelaria el 16 de enero de 1540 con el resto de los
expedicionarios. Como no tuvo noticias claras de la muerte de Ayolas y sus
hombres, partió hacia el oeste en su busca. El 14 de febrero salió Irala con
210 hombres y algunos indios payaguaes como guías a través del Chaco.
Juan Salazar se
había desplazado a la Candelaria donde encontró a Domingo Martínez de Irala irritado
con los indios payaguas, guanas, albayas y algunos guasarapós porque no eran
dóciles y le vendían pocos víveres de mala gana. Tras una navegación conjunta
en busca de Ayolas para reconocer la costa río arriba dejaron escritas en una
tabla indicaciones para Ayolas y se volvieron a Candelaria. Salazar retornó a Asunción
y después navegó hasta Buenos Aires. Allí hizo relación de su viaje y enganchó
a Francisco Ruiz Galán, jefe de Buenos Aires, quien dejó al mando a Juan
Ortega.
Retornado Ruiz
Galán a Buenos Aires se encontró al veedor Alonso Cabrera. Un problema menos
para Juan Ortega. O uno más porque había pistas de un posible ataque de los tumbus
y caracarás. Al poco tiempo, tras una llamada de auxilio de otro asentamiento, Ruiz
Galán parte con una embarcación pequeña y los auxilios pedidos con veinte
hombres. Como se asumía que Juan de Ayolas estaba muerto, se dejó el mando de
Buenos Aires al capitán Juan Ortega con la gente menos posible, y pasar las
demás a la Asunción.
Cuando esta
comitiva arribó a la Asunción, encontró haber llegado poco antes Domingo
Martínez de Irala. Ya sabían todos que Ayolas estaba muerto determinaron como
nuevo jefe a Francisco Martínez de Irala. Este nuevo jefe determinó que, dado
el corto número de castellanos existente, había que centrarse en algún
asentamiento de entre Asunción, Buenos Aires y Luján. Puesto que los indios de
Asunción eran más dóciles se despachó al instante a Diego Abreu con
embarcaciones a recoger y llevar los españoles de Luján y Buenos Aires a la
Asunción. Así se hizo, pero los indios no iban a resultar tan pacíficos tras un
tiempo sujetos a encomienda. El Jueves Santo de 1539 planificaron un asalto los
indios guicurús y los agaces. Fue abortada.
El 28 de julio
de 1540 Irala despacha a Juan de Ortega al puerto de Buenos Aires con dos
bergantines, en calidad de gobernador. Pueden encontrarse dos razones para esa
acción: ir a esperar los socorros que tendrían que llegar desde España o, según
Pero Hernández, para asumir el mando de Buenos Aires y trasladar la ciudad a
otro lugar por motivos de salubridad. Les anticipo que no salió bien. Al llegar
a destino a finales de agosto Juan de Ortega se encontró con la oposición de
los residentes y algunos, por los maltratos, huyeron al Brasil. Los vecinos,
que tenían enriquecido el lugar con una iglesia construida a principios del año
anterior, con las tablas que se recogieron de un navío que naufragó se negaron
a su cumplimiento, obligando a que fuese en persona al lugar el mismo Martínez
de Irala.
Juan de Ortega fue
nombrado teniente de gobernador general de Asunción desde el 3 de octubre de
1556, cuando su antecesor Gonzalo de Mendoza fuera nombrado gobernador interino
del Río de la Plata y del Paraguay, y luego de su muerte el 21 de julio de
1558, continuaría en el puesto durante la gestión del nuevo gobernador interino
Francisco Ortiz de Vergara.
El maduro
capitán Juan de Ortega se casó, hacia 1558, con la joven Leonor de la Torre (n.
ca. 1540), la sobrina menor del obispo Pedro Fernández de la Torre. Ella y su hermana
mayor, Juana de la Torre, habían llegado a la ciudad de Asunción el 2 de abril
de 1556, junto a su tío. Juan y Leonor tuvieron dos hijas que no adoptarían el
apellido paterno:
- Juana de la
Torre (Asunción, 1560) quien contrajo matrimonio en Buenos Aires con el
gobernador interino Rodrigo Ortiz de Zárate (Valladolid, 1554) y con quien
concibió, por lo menos, a Juan Ortiz de Zárate que años después se casaría con
María de Olavarri.
- Úrsula de
Villasante (1565) que se enlazó hacia 1590 con el capitán Juan de Vallexo
(Asunción, 1556-1600), un hijo del capitán Esteban de Vallexo, y que habría
sido nombrado regidor electo del cabildo asunceno en 1597 y luego en el año de
fallecimiento. Tuvieron a Juan de Vallexo Villasante (1595-1671) que se casaría
en Asunción con María de Rojas Aranda el 17 de septiembre de 1617.
Posteriormente Juan
Ortega será Justicia Mayor de la Provincia, teniente del Gobernador de
Asunción, y en 1564 Gobernador interino de esta Capital debido a la aventura en
busca de riquezas del gobernador Vergara. Cuando este fue depuesto por la Real
Audiencia de Charcas, Ortega regresó a su puesto y lo sucedería en el de
gobernador Juan Ortiz de Zárate. Ortega se mantuvo en el cargo de teniente de
gobernador hasta el 31 de julio de 1569. En sus años de mando conservó la paz entre
los suyos y sofocó la rebeldía de los indios del Aracaíba saliendo él
personalmente en su persecución. Juan de Ortega fallecería en un levantamiento
aborigen en el año 1575 en la ciudad de Asunción del Paraguay la cual formaba ya
parte de la gobernación del Río de la Plata y del Paraguay y esta a su vez, del
Virreinato del Perú.
Consta que se adjudicó
el general Juan de Ortega en el año 1568, ejerciendo la gobernación, unos lotes
de tierras. Merced de tierras de dos leguas cuadradas situada en el valle de
Pirayú, a orillas de la laguna de Tapaycuá, hoy llamada de Ypacaraí hasta
cordillera arriba. Tierras que heredaron los descendientes de los cinco hijos
de Agustina de Zárate y de Hernando de Mendoza, herencia de su abuelo materno
el general Juan de Ortega.
Bibliografía.
“Presencia de Burgos en la Conquista de
América”. José María Codón
“Castilla y León
en América. (Descubridores, conquistadores, colonizadores)”. Eufemio Lorenzo.
“Piraterías y
agresiones de los ingleses y de otros pueblos de Europa en la América española
desde el siglo XVI al XVIII, deducidas de las obras de D. Dionisio de Alsedo y
Herrera”. Publícalas D. Justo Zaragoza.
“Descripción e
Historia del Paraguay y del Río de la Plata”. Félix de Azara.
“Apuntes
históricos sobre la ciudad de Medina de Pomar”. Julián García Sainz de Baranda.
“Medina de
Pomar. Cuna de Castilla”. Inocencio Cadiñanos Bardecí, Emilio González Terán y
Antonio Gallardo Laureda.
“El burgalés
Juan de Ayolas en la exploración y fundaciones del Nuevo Mundo”. Gonzalo Miguel
Ojeda.
“El baezano Gonzalo
de Mendoza, fundador y gobernador de asunción del Paraguay. Ascendencia y
descendencia”. Roberto Quevedo y Enrique Toral Peñaranda.
“Descripción e
Historia del Paraguay y del Río de la Plata”. Félix de Azara.
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