Que no te asusten ni la letra ni el sendero de palabras pues, amigo, para la sed de saber, largo trago.
Retorna tanto como quieras que aquí me tendrás manando recuerdos.


domingo, 25 de octubre de 2020

Río adentro



Hemos pasado otro verano –y casi el otoño- y he decidido terminar una entrada que abandoné en julio. Cosas del mal fario, creo. Tal vez porque ante este tipo de tragedias nos encontramos indefensos, desnudos, incapaces… Hoy toca un breve recorrido por la muerte en los ríos. Reconozco que me impactan sobremanera y, siempre, formulo permanentes deseos de que no ocurran. Recordaremos a algunas personas que se ahogaron en las aguas de Las Merindades en distintas épocas gracias a algunos breves periodísticos. Sé que no han sido los únicos ni los más recientes. Sin más.

Que Dios haya acogido sus almas. Amén.

Río Nela a su paso por El Soto de Villarcayo

Vamos allá, el periódico “El Imparcial” del siete de agosto de 1898 se refería a una noticia del “Diario de Burgos” que publicaba que “en el río Nela se ha ahogado al ir á bañarse con otros jóvenes D. Augusto Garmendía, de diecinueve años, hijo del registrador de la propiedad de Villarcayo. El cadáver del infortunado joven fué extraído del pozo donde ocurrió la desgracia”. Ciertamente, no son muchos detalles –un nombre, un apellido y una profesión- pero hemos alcanzado a descubrir que su inconsolable padre se llamaba Andrés Garmendia y Rámila, que estaba llevando el registro de la propiedad de Villarcayo, al menos, desde 1894. Marchó en 1907.

Saltemos hasta las páginas del “Heraldo de Madrid” que recogen la escueta comunicación de la muerte de Alicio García García el diez de noviembre de 1929. El titularcito nos resaltaba que “resbala, cae al río y perece ahogado”. Luego, explayándose, nos enteramos que “cuando sacaba agua del río en el término municipal de Medina de Pomar resbaló y cayó, ahogándose, Alicio García García, de dieciocho años, natural de Cuadros (León), obrero del ferrocarril Santander-Mediterráneo”. No nos informan siquiera si cayó en el río Nela o en el río Trueba.


Son menciones breves. Parte de las comunes incidencias que tenía la vida en aquellos tiempos o, quizá, simplemente, parte de las limitaciones del periodismo de ese momento vinculado a cartas de corresponsales aficionados y noticias de segunda mano. Veremos esta diferenciación con el resto de noticias aquí presentadas que corresponden a la década de 1970 y que acentuarán el necesario aspecto humano de estas tragedias. Lo vemos en esta noticia que publicaba el diecisiete de julio de 1970 la “Hoja del lunes de Burgos”. Adjuntaban datos como la hora de la muerte:



El año 1972 resultó trágico en este aspecto para la población fija y veraneante de Las Merindades. No acababa de empezar el mes de julio cuando una horrible tragedia acaeció en Medina de Pomar. La “Hoja del Lunes” titulaba la noticia como “otros cinco niños ahogados”. Pero solo tres lo habían sido en Las Merindades. Desgraciadamente, eran hermanos. La publicación nos decía que “tres de ellos, hermanos, se ahogaron en el río Trueba, en el lugar denominado "La Tijera”, en la localidad burgalesa de Medina de Pomar. Se trata de José Alberto, Juan Carlos y Miguel, el primero de quince años y los otros dos de doce, ya que estos últimos eran mellizos. Los tres hermanos residían en Baracaldo (Vizcaya) y estaban pasando sus vacaciones en Medina de Pomar, de veraneo, con sus padres. Hasta el momento no se conocen más detalles del suceso”. Ni, personalmente, los deseo.

Pasado un mes de esta desgracia nos encontramos con la nota de prensa que recuerda un funeral. Era el del cura de Quintanilla de Valdebodres y así lo recogía, también, la “Hoja del Lunes de Burgos” el siete de agosto de 1972:


Como última noticia luctuosa referiremos esta de 1975 publicada en el “Diario de Burgos” que nos contaba que había “dos jóvenes ahogados en el pantano del Ebro, en Cabañas de Virtus”. El cuerpo de la noticia estaba más trabajado y nos informaba de… mejor léanlo:

“Pese al intenso trabajo desplegado por personal voluntario y hombres-rana de la Cruz Roja del Mar, de Santander, siguen sin aparecer los cadáveres de las dos personas que alrededor de las ocho de la tarde del pasado sábado perecieron ahogados en un pozo existente junto al pantano del Ebro, en Cabañas de Virtus.

Las víctimas son Mauro García Ortega, de 18 años, camarero, natural de Santibóñez Zarzaguda y empicado del restaurante “La Cabaña” de Cabañas de Virtus, en cuyo puesto de trabajo llevaba más de dos años, habiéndose granjeado el cariño de sus jefes y compañeros.

La otra víctima, Manuel Mieres Dosinocentes, de 31 años, de Bilbao, había llegado a Cabañas cuatro días antes de su muerte. Estaba al servicio del pequeño zoológico que el propietario del restaurante, don Manuel Casanueva, posee en la localidad.

Ambos jóvenes acudieron a bañarse alrededor de las ocho de la tarde del sábado, al pozo existente al lado del pantano, pozo realizado por la fábrica de arenas de Arija y en el que se infiltra el agua del pantano; tiene una extensión de unos 80 por 80 metros cuadrados y sólo en unos 20 metros el agua alcanza una profundidad do 5 a 6 en el resto de la superficie la profundidad no pasa de los setenta centímetros.

Ambos Jóvenes no sabían nadar y se cree que uno de ellos alcanzó la zona de peligro y el compañero fue en su busca, pereciendo ahogados los dos. Los trabajos de rescate se iniciaron la misma noche del sábado al no regresar al restaurante los dos empleados del mismo.

Ante el resultado infructuoso de los primeros trabajos, don Manuel Casanueva se dirigió a la Cruz Roja del Mar de Santander, quien envió un equipo de hombres-rana que trabajaron incansablemente durante todo el domingo, sin que su esfuerzo diera resultado alguno.

Ayer lunes continuaron los trabajos, si bien con menor intensidad y esperando que los dos cuerpos asciendan a la superficie del agua, para lo que se mantiene la oportuna vigilancia por parte de fuerzas de la Guardia Civil. En caso negativo hoy martes se reanudarán los trabajos de rescate”.

Publicado por el “Diario de Burgos” el 15 de julio de 1975. La noticia de la recuperación de los cadáveres se publicará dos días después:




Bibliografía:

Periódico “El imparcial”.
Anuario del comercio, de la industria, de la magistratura y de la administración.
Periódico “El heraldo de Madrid”.
Periódico “La correspondencia de España”.
Periódico “La hoja del lunes de Burgos”.
Periódico “Diario de Burgos”.