Que no te asusten ni la letra ni el sendero de palabras pues, amigo, para la sed de saber, largo trago.
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domingo, 11 de mayo de 2014

Las iglesias de Las Merindades republicanas entre 1936 y 1937

Ha estallado la guerra civil de 1936 y en el territorio fiel a la república 6.824 miembros del clero católico son asesinados (Antonio Montero Moreno 1961), los templos clausurados al estilo soviético y el culto perseguido. La mayoría de las muertes se produjeron entre julio y septiembre de 1936 cuando eran apresados y ejecutados sin juicio. ¿Dónde estaba la legalidad republicana?
 
Almanaque "La Traca"

Finalmente, funcionaron los "Tribunales Populares" que conocían de los delitos de rebelión y sedición y de los cometidos contra la seguridad exterior del Estado, gracias a los cuales había unas mínimas garantías jurídicas para los detenidos y las condenas solían acabar con penas de prisión y no con la muerte. En cambio, los golpistas protegen a la iglesia que definirá esta contienda como "cruzada" o "guerra santa" en defensa de la religión. Una baza jugosa que marcó la guerra y que la república intentó desactivar cuando ya no tenía tiempo. En fin, Un odio religioso que no alcanzó ese nivel en las anteriores guerras civiles españolas.

Pero el asunto venía desde 1931, desde la aprobación de la constitución republicana, al declarar que "El Estado español no tiene religión oficial" (Art.3) y subrayar el asunto el artículo 26 al disponer la separación completa de la Iglesia y el estado al definir a las confesiones religiosas como "asociaciones sometidas a una ley especial" y prohibirles recibir subvenciones del Estado. Las órdenes religiosas que dispusieran de un cuarto voto de "obediencia a autoridad distinta a la legítima del Estado" (los Jesuitas) serían disueltas y sus bienes nacionalizados y las demás serían sometidas a una ley especial que les prohibiría, entre otras cosas, ejercer la enseñanza, y sus bienes podrían ser nacionalizados. No fueron los únicos artículos que afectaban a la Iglesia católica pero sirven como muestra. Por supuesto, A partir de entonces se inició una amplia movilización de los católicos para revisar la Constitución.

Y la guerra sólo acentuó las divergencias derecha-izquierda con relación a la religión. Si exceptuamos el territorio republicano bajo el control del PNV (partido confesional católico) que evitó los ataques a las iglesias y protegió el culto, el resto de la España republicana, en especial durante los primeros meses de la guerra, sufrió una persecución religiosa plagada de asesinatos, incendios y saqueos. Los causantes fueron extremistas subidos a la ola de violencia contra los representantes burgueses que querían derribar la revolución social (Un pseudo golpe contra la república y su legalidad) surgida donde el alzamiento militar fracasó. La línea del frente en nuestra zona estuvo protegida por milicianos que "dependían" de Santander, del gobierno de Euzkadi y del Gobierno de la República española como, por ejemplo, la columna Villarías en la zona de Espinosa de los Monteros y Mena.

Ya sabemos cuántos religiosos murieron, cuántas iglesias fueron destruidas y cuántas obras de arte se perdieron pero... ¿sabes que ocurrió en Las Merindades?

Luciano Huidobro


Recurrimos para ello al informe que preparó Luciano Huidobro Serna (1874-1958) sobre las pérdidas y daños sufridos por el tesoro artístico de la provincia de Burgos desde el advenimiento de la República hasta el fin de la guerra civil de 1936 a 1939. Asumiremos que tendrá su poco (o mucho) de exageración.

Para esta tarea se creó una comisión formada por los vocales Sres. Martínez Burgos, Ramila, Monteverde y Huidobro que, a su costa, visitó los edificios y recogió datos sobre su situación. La redacción del trabajo final estuvo a cargo del Sr. Huidobro, conservador de los monumentos de la provincia.

Vayamos allá:

Aguera: La iglesia fue convertida en prisión de derechistas y después en parque de Intendencia. Las 12 imágenes de sus tres altares fueron fusiladas y arrojadas al río. Se llevaron dos cálices de plata, la custodia, crismeras, caja portaviatico, y todo el mobiliario. Del archivo desaparecieron la mitad de los libros parroquiales.

Ahedo de las Pueblas: Iglesia en forma de cruz latina de principios del siglo XVI. Poseía cinco altares corintios y veinte imágenes de madera, y un San Francisco en el retablo de la derecha. Todo fue pasto de las llamas.

Quintanillas Sopeña: Iglesia depredada.

Busnela: Templo modesto con un retablo-altar de madera que desapareció con el resto del mobiliario.

Milicianos en una Iglesia

Barcenas de Espinosa: Se hundió el pórtico, recibió descargas de artillería en el tejado y levantamiento de las losas del pavimento. Fue destinada a depósito de hierba. El coro quedó destruido enteramente. Fueron expoliadas cuatro campanas, el reloj, todo el mobiliario y ornamentos (menos dos ternos), cálices y otras alhajas, excepto la custodia y alguna otra que pudieron ser recuperadas. Sus seis retablos fueron deshechos a hachazos.

Bercedo: La iglesia románica fue convertida en refugio y carpintería. Al exterior se conserva intacta. Su altar mayor de gusto barroco lo mismo que los laterales de su única nave, desaparecieron quemados. El primero contaba doce imágenes talladas en madera, entre las cuales sobresalía por su valor artístico la de la titular, Sta. Marina. Fueron fusiladas para destruirlas. Se perdieron dos copones, un cáliz, y todos los ornamentos. Bueno, quedaron las campanas.

Edesa, Montecillo y Quintana de los Prados: La iglesia del primer pueblo sufrió algunos destrozos. La de Montecillo estuvo pocas horas en manos del bando republicano e, irónicamente, fue atacada por los golpistas. El templo parroquial vio hundirse parte de su techumbre que deshizo dos retablos. Una de las campanas fue destruida y la otra taladrada por la metralla. Tenía viril de plata y oro y una tabla antigua pintada. El tercero padeció desperfectos en el tejado de su iglesia.

Santuario de Nuestra Señora de las Nieves: Se veneraba una hermosa estatua de la titular sedente con el Niño del siglo XV. Poseía algunas alhajas, como un par de pendientes de oro y algunos mantos, uno de ellos regalo de Isabel II, ricamente bordado, y reunía en torno suyo innumerables ex-votos. Todo desapareció. Entre las alhajas desaparecidas figuran dos cálices, tres copones y custodia. Entre los ornamentos: cuatro ternos. dos casullas y cuatro capas. De sus cinco altares no quedó ninguno, de las campanas una. El techo de la sacristía, la cerca y verja del santuario fueron derribados. La casa rectoral pasó a ser comandancia militar y desapareció el archivo parroquial. Las imágenes después de hechas astillas fueron quemadas.

Noceco: La iglesia estuvo dedicada a cuartel y depósito de municiones. Destruyeron tres retablos, diez imágenes de talla (una de ellas el Stmo. Cristo y otra la Virgen del Rosario), que sirvieron de combustible en los cuarteles. Faltan: sus cálices, (uno de oro y dos de plata), la custodia, dos copones y crismeras de plata y caja para el Santo Viático, dos lámparas, todas del mismo metal, y los ornamentos. El cementerio fue convertido en polvorín y quemado el retablo de su capilla. Desapareció el archivo parroquial.

San Pelayo de Montija: Se destinó a cuartel y fue cañoneada por los nacionales. Los republicanos destruyeron tres retablos con 16 imágenes.

Arnedo: Desaparecieron los objetos de plata, dos campanas y ornamentos.

Higón: desaparecieron dos cálices, un copón, portaviático, crismeras y custodia, todo de plata, y muchos ornamentos.



Arija: El templo del siglo XVII tenía un retablo churrigueresco, del cual sólo se salvó del fuego cuatro columnas y algunas ménsulas. En la nave lateral del Evangelio había un altar-retablo del Renacimiento (s. XVI). En el primer cuerpo una estatua de la Virgen en estilo del siglo XV y a los lados las estatuas de San Andrés y San Sebastián. El segundo, separado por un friso de querubines, recibía la Crucifixión del Señor, estatua del siglo XV, estimable, y las de la Virgen y San Juan (s. XVI). En el copete se destacaba el busto del Padre Eterno, acompañado de volutas, vástagos y fruteros La base iba adornada con cuatro pequeños telamones y las imágenes de San Nicolás, Jesús al pie de la cruz y otro Santo obispo, águilas bicapites y friso con grifos y fruteros. En sus cuatro retablos restantes se veían imágenes. Todo desapareció abrasado. De alhajas se han perdido una custodia artística, siete cálices y tres copones. Se llevaron dos campanas y un campanilla y abundantes ornamentos. El archivo parroquial sufrió muchas pérdidas.

Bezana: Cuenta dos iglesias. La románica tenía en el interior restos de pintura mural (siglo XIV), semicubiertos por un revestimiento de cal, y cruces de consagración. Consta de una nave, a la que se añadió una capilla lateral de patronato particular, hecha por D. Juan Ruiz, párroco de la villa en 1609, con un retablo de la época, bastante artístico. El retablo mayor (s. XVIII) constaba de dos cuerpos con medio-relieves de apóstoles y las imágenes de San Roque y San Sebastián, rematado por una Crucifixión del Señor. Había otros dos altares de menos mérito. Todos fueron destruidos. La segunda iglesia es moderna. Fue convertida en depósito de municiones, escuela y dormitorio. Tenía tres retablos nuevos. El mayor, moderno, obra de D. Saturnino López, de gusto gótico clásico. Su sagrario fue volado con dinamita. Se veneraban, entre otras imágenes, quince antiguas, una de ellas del s. XII, muy estimable. Faltó un cáliz, cuatro campanas y dos cruces de metal. El archivo se salvó pero quedó muy deteriorado.

Bricia: El día 14 de Agosto de 1936 entraron en el pueblo los milicianos y quemaron un pequeño retablo con sus imágenes. Se llevaron los ornamentos, dos cálices y portaviático de plata y un copón. Ocupado el pueblo por los nacionales, estuvo en la línea de fuego lo que llevó a que el 11 de Enero de 1938, se hundiese el tejado, arrastrando en su calda una bóveda. Se conserva el archivo parroquial.

Castrillo de Valdebezana: Este pueblo estuvo entre dos fuegos. Entraron los milicianos llevándose la custodia, portaviático e incensario, una imagen de San José regular, y otros objetos. Se conservó una estatua sedente de Santa María (s. XIII). El archivo desapareció.

Cilleruelo de Bezana: Iglesia románica en su origen, como lo prueban su portada y la espadaña de su torre. Reedificada en el siglo XVI. Tenía un buen retablo mayor, del Renacimiento con bellas imágenes en talla de madera y alto-relieves del siglo XVI. Todo fue pasto de las llamas, lo mismo que los cuatro retablitos y doce imágenes. Desapareció un copón, un cáliz-custodia, un portaviático de plata y dos campanas. El archivo fue quemado.

Barrio de Bricia: Estuvo en el frente de guerra y su iglesia se fortificó. Padeció la cubierta y quedaron rotas dos campanas. En una entrada que hizo el ejército de la república se llevaron algunos objetos de poco valor. Al menos se salvó el archivo parroquial.

Cilleruelo de Bricia: Iglesia quemada en Agosto de 1936 perdiéndose retablos, imágenes y ornamentos, que fueron profanados. Fue cuartel de los nacionales después. La artillería republicana hundió sus cubiertas y bóvedas y destrozado una campana. El archivo parroquial se perdió en parte.

Corconte: Su templo fue saqueado y convertido en polvorín. Quedaron destruidos tres retablos y siete imágenes quemadas, entre ellas una Dolorosa, y desaparecieron los ornamentos y vasos sagrados, tres campanas y el archivo parroquial.

Linares de Bricia: Su iglesia ardió. Poseía una cruz de plata.

Lomas de Valmediana: Ardió. Una cruz de plata del siglo XVI desaparecida.

Montejo de Bricia: Perdió la torre de la iglesia. Fue prisión gubernativa y después establo.

Montoto: Iglesia románica en su mayor parte con ábside íntegro y cubierto el resto con bóvedas de crucería. La espadaña románico-ojival. En el ábside había restos de pinturas murales (s. XIV). Tres retablos modernos con once imágenes. Estatua de San Sebastián (siglos XIV-XV) y dos estatuillas de Santa Bárbara y otra Santa (s. XIV). El fuego lo consumió todo y la bóveda quedó agujereada por los proyectiles. Al menos se salvó el archivo.

Quintanilla de Santa Gadea: Iglesia románica, modesta, con ábside de mampostería. Contaba un retablo y nueve imágenes. Todas éstas y el retablo sucumbieron.

Quintanaentello: El templo destinado a fuerte, dormitorio y cocinas, estuvo muy deteriorado por la apertura de aspilleras, puertas, etc. Desaparecieron cinco retablos con ocho imágenes, campanas, cáliz, copón, portaviático de plata, cruz parroquial etc.,

Munilla de Hoz de Arreba: En 16 de Agosto fue incendiada su iglesia por los republicanos. Este pueblo fue tierra de nadie durante trece meses. Desaparecieron el retablo mayor y dos altares laterales. Únicamente se salvaron las efigies de la Virgen, San Roque y Ecce-Homo. Desaparecieron dos cálices y dos copones de plata. Del archivo se conservan los Libros sacramentales.

Presillas: Quemado y destruido el interior.

Riaño: El exterior de esta iglesia se vio afectado en su techumbre y muros. Perdió dos retablos y cinco imágenes, que fueron profanadas, y después tiradas al agua, un portaviático, la cruz parroquial y una campana deshecha por los tiroteos.

Santa Gadea de Alfoz: Iglesia del siglo XII, ampliada en los siglos XVI, XVII y XIX. En un arco de piedra con columnas cilíndricas, románico-ojival, a los pies del templo, bajo un sencillo arco de piedra, se veneraba un gran Crucifijo de madera, acompañado de las imágenes de la Virgen y San Juan (siglos XIII-XIV). Destruidos. En un retablo de la capilla de la epístola había un San Sebastián, de gusto ojival (s. XV) y un San Francisco que fueron quemados como los demás retablos, todos de estilo churrigueresco. La cruz procesional, de cobre, del siglo XIII, con crucifijo de corona real y las imágenes de la Virgen y San Juan a los extremos, adornada con cabujones solo sufrió desperfectos menores. El altar mayor tenía un lienzo pintado y otro el de las Animas. Perdió cinco cálices, uno de ellos bastante caro (s. XVII), una custodia dorada y tres copones, uno de ellos grande y artístico, más dos porta-viáticos, un juego de vinagreras de plata sobredorada y un incensario de plata. Y por último, cinco campanas grandes. Las ermitas de Santa Gadea (antigua iglesia románica), y de San Roque, moderna, fueron saqueadas. Cortaron la cabeza a una imagen de San Roque.



San Vicente de Villamezán: Desaparecieron un cáliz, custodia y copón, más dos cruces, una del siglo XIII, salvándose el Archivo parroquial. En la ermita de Ríocavado, mutilaron una imagen y se llevaron Los ornamentos.

Sargentes de Lora: Esta cayó del lado de los golpistas y en el informe se subraya que los daños fueron causados por tres cañonazos del 7,50 y gran número de impactos de fusilería republicanos.

Torres de Arriba: Desapareció todo el pueblo al estar en tierra de nadie.

Torres de Abajo: Entraron los republicanos el 24 de Noviembre de 1936 y destruyeron todo el mobiliario. Estuvieron poco tiempo. Los vasos sagrados se perdieron.

Valderías: Fue destruido el mobiliario de la iglesia.

Villamediana de Lomas: Los retablos sufrieron desperfectos. Perdidas las imágenes de la Virgen del Rosario, S. Antonio, S. Roque y S. José de Calasanz, un cáliz de plata, un copón y un portaviático ambos de plata.

Quintanilla de San Román: Sus retablos sufrieron graves desperfectos y faltó un crucifijo tallado en madera, una estatua de San Esteban, un cáliz y un portaviático de plata.

Villanueva de Corrales: Destruyeron dos retablos de corto mérito y dos imágenes, de San Martín y la Virgen, mas los ornamentos.

Virtus: Su templo románico que conserva su ábside y portada, fue renovado en sus bóvedas al gusto del Renacimiento español. Las capillas laterales se hicieron en 1739. Tenía cinco retablo-altares de bastante valor. Uno en la capilla de los Cabañas con veinte imágenes. Se perdieron en la contienda un cuadro de la Dolorosa, y quince imágenes, algunas del siglo XIII, y otra de Santa María la Mayor, del XII, San Blas y N. S. del Rosario. Además se echaron a faltar dos campanas, dos cálices, copón, custodia, portaviático, cruz de cobre y ornamentos. Las imágenes, unas fueron quemadas y otras apedreadas. Del archivo se salvó una parte.



Villasante de Montija: La iglesia parroquial fue románica, renovada por completo en el siglo XVII, y su torre a principios del XIX. Tiene una sola nave con bóveda de arista, es de pequeñas dimensiones y se puede ver al pasar junto a ella por la N-629. El pueblo estuvo en la línea del frente y la torre, convertida en atalaya, sufrió el cañoneo de los “nacionales”. Los autores del informe de postguerra indican que fue incendiada por “los rojos” y que se perdieron los muebles y retablo que contenían. La ermita urbana de San Roque, moderna, fue igualmente quemada por los mismos, perdiendo su lindo retablito. Todos los vasos sagrados, ornamentos y retablos desaparecieron.

Villasana de Mena: Según don Ángel Nuño, arcipreste de Villasana de Mena en esas fechas, las sesenta y una iglesias del mismo, y muchas ermitas fueron objeto de destrucción en su mobiliario por medio del fuego.



Iglesia parroquial de San Antonio de Villasana de Mena fue construida de 1865 a 1873, para sustituir a otra antigua emplazada en el cementerio, al otro lado del río, que fue ampliada a fines del siglo XV por el Dr Ortíz de Matienzo, quien dedicó un altar a la inmaculada Concepción, y en él puso una imagen de la Virgen con el Niño, al gusto gótico del siglo XVI. Allí colocaron los artistas sevillanos que hicieron la capilla una lápida de piedra blanca en la cual esculpieron la Giralda árabe, terminada en pequeñas cúpulas antes del giraldillo (Que es lo único que quedó intacto). En torno al relieve grabaron en caracteres góticos alemanes la siguiente inscripción: “Esta es la torre de la sancta iglesia de Sevilla donde fue canónigo el doctor Sancho Ortiz de Matienzo, que hizo esta capilla. Acabose año del Señor de mil CCCCC e IX años”.

Estaba adornada de siete altares-retablos. El mayor, muy sencillo, recibía las imágenes de la Asunción, titular de la parroquia primitiva, y las de San Antonio, San Sebastián y otra de la Virgen. Al lado del Evangelio se veían otros tres con imágenes modernas bien esculpidas. En el de San José se conservaba una imagen de Jesucristo yacente, muy buena en su encarnación, s. XVIII. En la nave opuesta había otros tres. El del Rosario recibía la estatua citada de la Virgen con el Niño. En ei presbiterio se hallaban dos cuadros grandes pintados en lienzo, representando a San Juan Bautista y San Jerónimo del siglo XVI, y la sacristía tenía tabla pintada representando a La Piedad.

Convento de Religiosas Concepcionistas Franciscanas de Santa Ana: Fundado por Sancho Ortiz de Matienzo, canónigo de Sevilla, abad de Jamaica y Tesorero de la Casa de Contratación de Sevilla a partir de una capilla para su uso particular en la plaza del Mercado. Edificado en 1512 sobre la muralla del Sur de la villa. La capilla muestra sobre su puerta de ingreso el escudo de fundador. Relataba el informe original que “consta de cuatro tramos cubiertos con bóvedas de crucería simple, de piedra, con arandelas en sus claves que reproducen el águila y escudo de los Reyes Católicos y monogramas dorados de JHS. En ella, lo mismo que en el convento provisto de un pequeño claustro con arcos peraltados, sostenidos en delgadas columnas monolíticas ochavadas, se respira ambiente sevillano”.



Poseía los retablos de la Purísima y de San Francisco y dos ejemplares del siglo XV, uno en la cabecera y otro enfrente de la puerta de entrada. El mayor era de batea, pintado y esculpido al gusto gótico florido de fines del siglo XV. En el centro, bajo dosel, se destacaban las imágenes en talla de San Joaquín y Santa Ana, y el resto se formaba por seis tablas pintadas, dos grupos escultóricos y la Crucifixión como remate, separados por agujas y protegidos por bellos doseletes y una marquesina, sobre la que campeaba el escudo real.



De sus cuadros merecían citarse los de San Miguel, la Visitación, Adoración, y el de San Pedro y San Pablo, pertenecientes a la escuela flamenco-castellana. Los demás eran posteriores, (s. XVI). Al pie de la iglesia se cerraba el coro de las Religiosas. De todo lo descrito sólo se han conservado los muros, las arandelas y parte del zócalo de azulejos del retablito.

Irús: Iglesia parroquial de San Millán, formada por una nave y crucero góticos y construida de sillería de piedra, torre almenada, canes y ventanas geminadas. La describe Luciano "con bóvedas de crucería múltiple y restos abundantes de policromía, mas un buen florón gótico en la clave del presbiterio con escudo heráldico de los fundadores, los Vivanco Angulo. Luciano Huidobro redactó que su retablo mayor se hallaba muy deshecho, tanto en cuanto a la armadura y decoración gótico florida, como en la pintura". Podía pertenecer a la escuela pictórica de Orla, de la cual es un ejemplar muy estimable como éste, el de Tejada de Valdivielso. En la capilla de la izquierda recibía culto un pequeño Crucifijo de buena factura, adquirido por una señora de la población en una almoneda de Madrid, y donado a la Cofradía de la Vera-Cruz. Todo el mobiliario fue quemado y las campanas fundidas.



Vallejo de Mena: Iglesia monumental fue fundada por D. Enriquena o Andrequina de Mena, esposa del caballero que dio nombre al linaje de Vallejo. Donada a la orden de San Juan de Jerusalén. Pertenece al período de transición románico-ojival, y probablemente se hizo en el último tercio del siglo XII y primera mitad del XIII. Tenía retablo mayor plateresco con doseletes para tres series de tablas, que fueron sustituidas por lienzos pintados y reproducían figuras de apóstoles. En el centro iba la efigie de San Lorenzo y sobre ella una Virgen con el Niño Jesús del siglo XVI. A los lados seis estatuillas de santos. Fue incendiado. En el presbiterio subsistía profanado el sepulcro de D. Fernando Vivanco y Sarabia, capitán y maestro de Campo, muerto en 1630. Consistente en un arcosolio con escudo y estatua orante muy valiente. El cadáver, que estaba completo, se deshizo al removerle. Se daba culto en un retablo a una imagen de la Virgen, siglo XVI, y a un crucifijo grande antiguo, s. XIII o XIV. Todo ha perecido entre llamas. Al pie de la iglesia está el sepulcro de D. Enriquena que no fue profanado.

Siones (Mena): Esta iglesia del siglo XII fue reparada antes de la guerra. La lucha, o el odio, le hizo perder su altar mayor, una mesa de piedra y unas gradas, donde estaba colocada una imagen de Virgen Sedente con el Niño (salvada con desperfectos), policromada, siglo XIII; las ocho imágenes de santos que ocupaban la arquería alta en torno al ábside, ocupando la arquería alta; y un retablo plateresco del siglo XVI que se adornaba con trece tablas pintadas que figuraban el Nacimiento de la Virgen, la Anunciación, los Desposorios, Adoración de ángeles y pastores, y de los Reyes Magos, la Circuncisión, el anciano Simeón, Embalsamamiento de Jesucristo. Asunción y los cuatro Padres de la Iglesia Occidental. Sólo se han salvado un par de trozos de pintura.

Vivanco: Fundada en el siglo XIII por la generosa Enriquena de Mena fue reedificado en 1780 por Pedro Angulo y Ortíz de Velasco, su abad, como se lee en inscripción colocada sobre la puerta de entrada. Con la guerra perdió cuatro grandes cuadros que colgaban de sus muros (del siglo XVII), que representaban el combate de David con el gigante en sus tres fases de preparación, ataque y triunfo. y al rey David, los retablos del templo y una tabla sevillana de la Sagrada Familia. Además se supone que otros elementos fueron robados o deteriorados, como es el caso del archivo.

Caniego: Templo de San Julián, de una nave con bóvedas de crucería de yeso y piedra. Retablo de nogal de estilo rococó elegante. Sepultura de D. Juan Sánchez Ortíz, que hizo la capilla del centro del pueblo a su costa, con sus armas en la losa. Una imagen de la Virgen Madre, siglo XIV. Destruidos.

Paradores (Barrio de Concejero): Doña Germana Peña de Gómez Mena, encargó en 1925, una iglesia dedicada a la Virgen del Carmen. Lo más notable en ella lo constituía la decoración de tonos vivos metálicos, recordando los mosaicos. En el fondo del ábside estaba representado el Pantocrator, dentro de aureola, seguido de sus apóstoles y circundado de los cuatro animales simbólicos de los evangelistas. "El retablo altar se formaba por una figuración del Espíritu Santo con un ángel a cada lado, todo en pintura, donde se destacaba la efigie de la titular en madera. Las ventanas se adornaban en esta parte con oro, verde y azul en fondo rojo. En los arcos laterales el capitel estaba simulado por una faja policromada y hojas cuadrifolias estilizadas, de color. Las tres puertas se adornaban con arcos de color rojo, azul, verde y oro bien combinados. La central imitaba un mosaico y el resto era todo blanco. El artesonado de madera, decorado con variedad de tonos, en la parte del ábside, semejaba un tornasolado brillante". (No nos indica el informe si fue destruida, saqueada o qué. Pero usa el verbo tal y como lo leéis).

La relación continua con una serie de templos en los que no detalla los posibles destrozos. Pero si adjuntan al nombre expresiones referidas a que no atesoraban bienes de valor artístico. A saber:

  • Santuario de Cantonad.
  • Angulo.
  • Anzo.
  • Arceo.
  • Artieta.
  • Valle de Ayega (Orrantia)
  • San Pelayo (Iglesia muy pobre. Abside románico, siglo XI).
  • Arza: Ermita moderna.
  • Barrasa.
  • Berrándulez.
  • Bortedo.
  • El Berrón
  • Burceña.
  • Cadagua (Iglesia de san Andrés)
  • Carrasquedo.
  • Ciella.
  • Cilieza.
  • Cirión.
  • Concejero. (Santa Eugenia)
  • Covides (San Saturnino)
  • Entrambasaguas
  • Mercadillo.
  • Haedillo
  • Hornes.
  • Leciñana.
  • Lezana: (San Miguel) La iglesia poseía un retablito de dos cuerpos, estilo del Renacimiento con bella imagen del titular y un artístico Jesús Crucificado mas dos tablitas pintadas.
  • Lorcio.
  • Llano.
  • Maltrana.
  • Maltranilla.
  • Ribota.
  • Rio: Iglesia de San Miguel Bonito y elegante tríptico del siglo XVII en relieve y estofado.
  • Santa Cruz.
  • Santa María.
  • Santa Olaja.
  • Santecilla.
  • Santiago de Tudela.
  • Sopeñano: Iglesia de San Julián. Desaparecida.
  • Mena Mayor.
  • Montiano.
  • Nava.
  • Barrio de Tarriego.
  • Opio.
  • Ordejón.
  • Ovilla
  • Partearroyo.
  • Taranco: Iglesia de San emeterio y San Celedonio: Iglesia renovada en el siglo XVIII, con bóveda y a teja vana. Restan canes de varias clases, alguno en forma de capitel de columna. Una estatua de la Virgen, siglo XIV.
  • Vallejuelo.
  • Valluerca.
  • Ventades.
  • Viergol.
  • El Vigo.
  • Villanueva: Santiago. Imágenes del siglo XII. Interesantes.
  • Villasuso.
  •  


Bibliografía:

Informe sobre las pérdidas y daños sufridos por el tesoro artístico de la provincia de Burgos desde el advenimiento de la República, y principalmente durante los años de 1936 y 37 en que parte de su territorio del Norte fue ocupado por los rojos y separatistas vascos.



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