Que no te asusten ni la letra ni el sendero de palabras pues, amigo, para la sed de saber, largo trago.
Retorna tanto como quieras que aquí me tendrás manando recuerdos.


domingo, 11 de octubre de 2015

Ordunte: el agua que no has de beber...

En Marzo de 1925 el ayuntamiento de Bilbao, presidido por Federico Moyúa y Salazar, nombró una comisión constituida por los ingenieros de Caminos Sres. José Orbegozo, Severino Bello, Pedro M. González Quijano y el abogado Juan Migoya, para que determinasen el mejor proyecto de traída de aguas para Bilbao. Una ciudad que disponía de unos 100 litros por ciudadano y cuyas necesidades aumentaban por la afluencia de población y la anexión de Deusto y Begoña.

Plano previo a la construcción del Embalse de Ordunte

Analizaron nueve proyectos: Lekubaso, Oíz, Abadiano, Indusi, Orozco, Bayas, Ordunte y Ason. El proyecto elegido fue Ordunte del ingeniero municipal Estanislao Herrán, que, mediante un gasto total de unos 30 millones de pesetas, se podrían conseguir 250 litros por habitante y día, aun cuando la población llegara a ser de 450.000 habitantes y se produjesen nuevas anexiones. Por supuesto, se estimó el asunto financieramente: un plazo de amortización de 50 años y un interés del 5% acumulado dando un monto final de 105 millones. El precio del metro cúbico serían 9 céntimos que podría triplicarse para el servicio particular.

Las aguas se toman del río Cerneja, en la cuenca del Ebro y perteneciente a la provincia de Burgos. Llevándose después al río Ordunte (Burgos), en la cuenca del Nervión. El proyecto incluirá un presa de 50 metros de altura que embalsarían 22.000.000 m3 de capacidad. El embalse también será burgalés y un canal de 48 kilómetros llevará el agua a la villa de Bilbao a un coste estimado de 9 céntimos de peseta.


El ayuntamiento obtuvo el plácet del gobierno del dictador Primo de Rivera plasmado en un decreto-ley publicado en la "Gaceta de Madrid" el 5 de Junio de 1925 por el que se concede hasta 1.500 litros por segundo. El 4 de junio de 1926 el proyecto del embalse de Ordunte fue declarado de interés público.

El 22 de octubre de 1927 el proyecto se había pasado a informe del Real Consejo de Sanidad con el ingeniero S. Gállego como ponente. Entre otros muchos datos técnicos anotar que se proyectaba una presa de perfil triangular y unos 15`25 metros de altura máxima; que del Corneja se tomarían unos 6.000 litros por segundo a través de un canal principalmente descubierto; La conducción irá hasta el monte Cobetas, sobre Bilbao, donde proyectarían un nuevo depósito de distribución y una derivación hacia el que existía en Larrasquitu. En 1928, el citado Real Consejo de Sanidad aprobaba conceder al Ayuntamiento de Bilbao un año de prórroga paca presentar el proyecto de esterilización de las aguas potables tomadas del Ordunte.

Indicador del Embalse (Google)

En 1928 se publica la autorización para construir la presa con una concesión a perpetuidad; se autoriza al ayuntamiento de Bilbao a instalar una línea de Transporte de energía eléctrica desde la central de Olmedillo hasta la presa del pantano; y, también ese año, se abría el concurso de la conducción desde el pantano hasta Valmaseda.

Los terrenos que ocupaba el proyecto pertenecían a los municipios de Partearroyo, Nava, Gijano, Santecilla, Bortedo y Ribota, en el Valle de Mena. Las Juntas Vecinales correspondientes exigieron compensaciones por la pérdida de terrenos y edificios entre los que se encontraban la ermita de San Bartolomé y la Casa de Juntas de Ordunte. El ayuntamiento de Bilbao pagó desde 41.075 pesetas, la cantidad mayor, a Partearroyo por las 42 hectáreas aportadas, hasta las 996 pesetas, la cantidad menor, que abonó a Santecilla, Gijano y Bortedo por haberles ocupado 9.252 metros cuadrados de terreno.


A primeros de 1929 se adjudicaban las obras de construcción del pantano a Valentín Vallhonrat, S.A. por 6.116.500 pesetas. En realidad las obras empezaron con los trabajos de instalación de los equipos y para ello se fueron cerca de millón y medio de pesetas. Para 1931 funcionaban normalmente las cantinas, tiendas, albergues, piscinas, oficinas, etc. El transportador aéreo, de dos kilómetros de longitud, desde la estación del ferrocarril, desde Ungo-Nava hasta la presa; el nuevo apartadero de esa estación; el polvorín; las torres del hormigonado; la cantera y su ferrocarril, y el laboratorio de ensayo de materiales. ¡Y 400 obreros!

Obreros que, llegado el cambio de régimen, aceleraron su conciencia política (por decirlo alambicadamente) y se pusieron a hacer huelgas para mejorar sus derechos. En la prensa constan numerosas referencias huelgas de albañiles y obreros en Ordunte, especialmente julio de 1930. Anecdóticamente, podemos referir la decisión de terminar una huelga, el 4 de diciembre de 1931, tras una votación donde los 251 afiliados a la UGT ganaron frente a 31. Pero, además, eran obreros que reconocían el valor de la joven Segunda República Española y se sentían Españoles defensores de sus símbolos, y su significado, como se reflejó en la pelea que ocurrió en Valmaseda el verano de 1931 entre nacionalistas y republicanos ante la falta de presencia de los colores nacionales en el kiosco de música de ese pueblo donde ondeaban banderolas con la ikurriña.


Y es que la vida de los obreros de la presa era dura. Menudeaban los accidentes como el ocurrido el 8 de diciembre de 1929 cuando un corrimiento de tierras sepultó a cinco obreros, o como el que produjo un barreno que explotó a destiempo y cuya onda expansiva -y las piedras- alcanzaron a los obreros Francisco González y Rufino Herrera que resultaron con lesiones de pronóstico menos grave. Ante la falta de otros recursos fueron llevados en coche al hospital civil de Basurto (Bilbao). Pensemos que el día posterior a la fiesta de los Reyes Magos de 1932 una explosión de dinamita causó cinco víctimas. A saber: un muerto, un herido grave y tres leves. El obrero muerto se llamaba Gregorio Niño, y el herido grave José Marquina. ¿Causas? seguramente el recalentamiento del cartucho. Y el 10 de septiembre de 1932 el ayuntamiento bilbaíno envió una comisión a visitar los trabajos porque el Sindicato de obreros del valle de Mena (Burgos) presionaba por el alto número de accidentes. Esa comisión dijo que quien debía preocuparse de la seguridad laboral era el gobernador de la provincia de Burgos y no ellos, los patronos. Como ironía esa misma tarde se produjo el atropello del obrero Ramiro Fernández, que resultó con el brazo triturado. Pronóstico grave.

El 13 de Abril de 1933 se hirió, al caer de gran altura, Federico Muñoz, soltero de 24 años. Le hicieron primeras curas y, después, en un coche fue llevado al hospital de Basurto. Tenía conmoción cerebral. Operado de urgencia fallecerá a las tres de la tarde. Vemos, junto con el alto número de accidentes, una incipiente preocupación por que los obreros heridos fuesen cuidados.

Vista de la presa por su parte sumergida

Y todo esto derivará en tensiones y un muy mal ambiente de trabajo. Sin tocar los roces de estos trabajadores con la población local.

También se encargó el ayuntamiento de Bilbao de la construcción de una nueva ermita de San Bartolomé de los Montes en las inmediaciones de Ribota. Recientemente y gracias a la Cofradía del Santo formada por los pueblos de la cuenca del río Ordunte se ha recuperado el templo y acondicionado el entorno con la financiación proveniente del mismo colectivo y el apoyo del Ayuntamiento bilbaíno que, mediante una Escuela Taller, ha actuado en el cierre perimetral en base a las gestiones de la alcaldesa pedánea de Ribota.


No solo había problemas con los obreros sino también con "Burgos" y por eso encontramos al alcalde de la capital de Vizcaya, a una semana de la inauguración oficial (14/03/1933), volviendo a las nueve y media de la noche desde Burgos tras haber asistido, junto a alguno de sus concejales y el ingeniero de obras públicas de la ciudad, a una reunión con los alcaldes de Valle de Mena y otras poblaciones interesadas. Buscaban paliar la mala imagen que, según Ercoreca, se vertía sobre Bilbao por "ciertos" sujetos entre los que incluía al ministro de Obras Públicas. El alcalde de Valle de Mena, D. Dionisio Rueda intentó aclarar que no había malquerencia y que todo se debía a que había vecinos que no consideraban justos los derechos de Bilbao sobre el agua de Burgos. ¡Pero sabed que en febrero ya estuvo Ercoreca en Burgos para limar asperezas! Quizá por todo esto el ayuntamiento vizcaíno llevó a 200 niños de la Casa de Misericordia a visitar "su" pantano. (Bueno, esto ha sido algo habitual hasta hoy: las excursiones al pantano de Ordunte).


Y llegamos al 21 de marzo de 1933 cuando a las diez de la mañana partió una caravana desde el hotel Carlton de Bilbao. La encabezaba el ministro de Obras Públicas y le acompañaron el señor Ercoreca, alcalde de Bilbao, el presidente de la Comisión gestora de la Diputación y otras personalidades y concejales (excepto los nacionalistas). A las once llegaron al pantano y el señor Prieto, acompañado por el ingeniero Herrán, lo inauguró.

Artículo de "El Sol"
sobre la ceremonia

La comitiva recorrió las obras, comenzando por la galería, para dirigirse después a la maquinaria y abrir las compuertas. En lo alto del pantano se instaló una tribuna y Ercoreca y Prieto pronunciaron sendos discursos. El ministro expuso los beneficios que reportaría el nuevo pantano. Incidió en que no sabía si asistía al acto como miembro del Gobierno o diputado por Bilbao, pero que de todas maneras era para él un verdadero honor.


El Sr. Prieto y sus acompañantes descendieron al fondo de la presa y presenciaron el funcionamiento de las máquinas que hacen girar las cuatro compuertas. El ministro oprimió el botón eléctrico que inició la vida del embalse.


Tras los discursos pasaron a la cantina donde se celebró un banquete. A los postres pronunció un discurso el Sr. Ercoreca. Después hablaron el diputado por Bilbao Sr. Aldasoro, y el alcalde del Valle de Mena, Sr. Rueda. Por último el Sr. Prieto volvió a hacer uso de la palabra.


Alejándonos de la política diremos que las dimensiones definitivas fueron: 60 m. de altura, 380 m. de longitud y 40 m. de anchura en la base, con cuya obra se logrará un embalse de 3.400 m. de longitud por 770 m. de anchura máxima y una superficie cubierta por el agua de 1.361.300 m. El cubo de hormigón de la presa, es de 220.000 m3 para lo que se emplearon unas 60.000 Tm. de cemento. Una característica que fácilmente se observa es que es un embalse de labios fijos.

Desde Ordunte parte la conducción del agua a través de una tubería de hormigón de forma ovoide de 1`80 x 1`20 m y 0`22 cm de espesor. Esta conducción tiene aproximadamente 39 km. En el kilómetro 16 se aprovecha un desnivel de 105 metros para producción de energía eléctrica, que servirá al Municipio de Bilbao para alumbrado, depuración y elevación de aguas, etc., aprovechando así 1.500 CV.


En fin, que el 12 de julio de 1933 Bilbao empezó a saciar su sed gracias al agua de Ordunte. Aunque los habitantes de la villa recelaban de su potabilidad. Y no les faltaban motivos de duda porque el 27 de octubre de 1934 fallecía por tifus una joven de diez y seis años que vivía en el barrio de la Cruz y cuya infección parecía proceder de estas aguas. Como broma les diremos que seis meses antes Arrigorriaga reclamaba la devolución del manantial de Abrisqueta porque Bilbao no lo necesitaba o... su inclusión como beneficiario del de Ordunte.

Las obras finalizaron totalmente en 1936, justo a tiempo para ser un interesante objetivo militar durante la guerra civil de 1936-1939. Por ello, en julio de 1937, ante el avance del ejército franquista, las tropas que custodiaban el embalse intentaron, sin éxito, volarlo con 2.500 kilos de dinamita. Gracias a Dios fallaron y en mayo de 1939 se reanudó el servicio tras reparar las averías.


La tubería doble (que doblaba el caudal) fue montada en el año 1959. Gracias a la entrada en funcionamiento de esta tubería, junto con la finalización de las obras que permitieron trasvasar agua desde el río Cerneja al embalse de Ordunte la ciudad pudo satisfacer su demanda de agua. Terminaban así, en 1961, unas restricciones que ocurrían, incluso, en los meses invernales. Entre 1962 y 1964 se construyó además una estación de tratamiento con capacidad para 1,5 m3/s. Este embalse continuó siendo el principal abastecedor para Bilbao e incluso disfrutó de los problemas asociados a la "pertinaz sequía" de 1966.

Artículo de "La Luz" ironizando sobre
el origen de este agua y sus destinatarios

En 1987 dejó de ser un pantano exclusivo de Bilbao porque se hizo un injerto en el sifón de Rucabado para suministrar agua a El Berrón y en 1988 la localidad de Gijano pudo disponer de agua para el consumo de sus vecinos mediante un injerto realizado en el sifón de Coternando. Posteriormente se añadieron Santecilla y el Polígono Industrial homónimo.


Bibliografía:

Periódico "El eco patronal".
Periódico "El Heraldo de Madrid".
Periódico "El Sol"
Revista "Ingeniería y Construcción".
Periódico "Crónica de Las Merindades"
Revista "La construcción moderna".
Periódico "La correspondencia militar"
Revista "La energía eléctrica".
Periódico "La época"
Periódico "La libertad"
Periódico "La luz"
Periódico "La voz"
Revista "Mundo Gráfico".
Periódico "ABC"


Enlaces:




3 comentarios:

  1. Este artículo es realmente estupendo. Lástima las inútiles y molestas reconvenciones previas a los comentarios ("Por favor, tenga usted buena educación. Los comentarios irrespetuosos o insultantes serán eliminados.") Yo, personalmente, agradecería de ustedes que las eliminaran. Gracias.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por su opinión favorable.

      Y sobre las reconvenciones le tengo que decir que, desgraciadamente, han sido necesarias.

      Eliminar
  2. Simplemente hay que acabar con la prebendas de las dictaduras de primo de Rivera y Franco,le he preguntado varias veces a bildu y al pnv sobre el tema ,y solo responden con silencio,así que habrá que pasar a la acción y tomar medidas,los tiempos de del diálogo se han acabado

    ResponderEliminar

Por favor, tenga usted buena educación. Los comentarios irrespetuosos o insultantes serán eliminados.